Hace 26 años, Vicente Fox Quesada (Guanajuato, México, 84 años) derrotó al PRI y se convirtió en el primer presidente de alternancia en México, al frente de la candidatura del derechista Partido Acción Nacional (PAN). Hoy, recuerda con nostalgia los años dorados de la transición, de la que fue protagonista y beneficiario, y describe con enojo la erosión institucional de la que culpa a Andrés Manuel López Obrador y a Claudia Sheinbaum. Fox acaba de regresar de Perú, donde atestiguó la toma de posesión de Keiko Fujimori, y se le ve entusiasmado con el arribo de gobiernos de derecha a la región; un viraje para el que tiene una explicación simple: “Cuando ya después de dos o tres gobiernos populistas no hay resultados, la gente dice: Ya basta”.









