Son uno de los encantos letrados de Buenos Aires y sus estantes ofrecen literatura en todo el país: unas 1.500 librerías y más de 500 empresas editoriales pequeñas y medianas existen hoy en Argentina. Ese ecosistema, advierten sus protagonistas, está en riesgo. “Una red de librerías, y la vida cultural en torno a ellas, puede tardar décadas en formarse, y muy poco en perderse”, señala una declaración conjunta de las principales organizaciones que representan a quienes publican, venden y escriben libros en el país sudamericano. La señal de alerta se encendió en rechazo a un proyecto del Gobierno de Javier Milei para desregular el sector.









