El ciclo de Eduardo Coudet lleva apenas cinco meses, pero el entrenador quedó muy golpeado. Esa es la sensación que dejó una nueva derrota de River, esta vez ante Rosario Central, la quinta consecutiva en torneos organizados por la AFA, con un equipo que juega poco y un plantel todavía en construcción. El DT quedó en el ojo de la tormenta.
Así y todo, desde la dirigencia del club lo respaldan y no piensan interrumpir el ciclo. Según pudo saber Clarín, la idea es sostener el proceso y hacer un balance a fin de año. Consideran -y confían- que el Chacho puede revertir la situación y no se les cruza por la cabeza entrar en la vorágine de cambiar de entrenador a cada rato.
La única voz que se escuchó fue la de Enzo Francescoli, quien, mientras caminaba por el anillo del estadio, respondió sorprendido con un “sí” cuando le preguntaron por la continuidad de Coudet al pasar por la zona mixta, donde se encontraban los periodistas.
Coudet dejó el Monumental cerca de las once y media de la noche de este domingo, después de permanecer un buen rato reunido con su cuerpo técnico. Y se fue sin hacer declaraciones, algo que ya estaba previsto.
El cuerpo técnico y el plantel habían tomado la decisión de no hablar, cualquiera fuera el resultado del partido, en el que River terminó cayendo 1-0 ante Rosario Central y acumuló su quinta derrota consecutiva en torneos de la AFA. No hubo declaraciones ni en la zona mixta, ni sobre el campo de juego una vez finalizado el encuentro, ni tampoco conferencia de prensa. “Priorizamos trabajar en silencio”, argumentaron.
Además, Coudet no logró que el equipo mejorara ni que River saliera de una escena que se volvió recurrente en los últimos tiempos. Ya había ocurrido antes de la salida de Marcelo Gallardo, a principios de este año. También durante varios pasajes del ciclo del propio Chacho. Y volvió a repetirse este domingo frente a Central.
Los hinchas pidieron “que se vayan todos” en medio de una explosión de furia, con cánticos hirientes que también apuntaron contra la Comisión Directiva. En particular, silbaron al entrenador cuando la voz del estadio mencionó su nombre. También a Facundo Colidio.
“Pongan más huevos, pongan más corazón, porque esto es River“, tronó desde el corazón de la popular y el canto se expandió rápidamente por todo el Monumental en la previa del partido, mientras los jugadores realizaban la entrada en calor.
Ese fue el primer termómetro de una noche atravesada por la tensión. Después llegaron los habituales cantos de aliento, pero desde el gol en contra de Nicolás Otamendi y, sobre todo, durante el segundo tiempo, el clima en las tribunas fue de creciente agitación.
Al final explotó el “jugadores, la c… de su madre” y el “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. El contexto explica buena parte del malestar. River acumula cinco derrotas consecutivas en torneos de la AFA. Quedó eliminado de la Copa Argentina al comienzo del segundo semestre, perdió los tres partidos que disputó en el Torneo Clausura y marcha último en su zona. Además, la crisis futbolística se arrastra desde hace dos años y medio.
¿Podrá Coudet revertir este duro momento de River? La respuesta es un misterio. La única certeza es que cada vez está más debilitado.








