Un hombre de 89 años se descompensó en su casa de Flores. Una vecina, bienintencionada, trató de ayudarlo, pero el auxilio terminó por descubrirlo como el poseedor de un auténtico arsenal nazi. La Policía encontró en su casa más de una veintena de armas de puño, armas de otros tipos, municiones y un reguero de elementos con simbología del nazismo. La Justicia investiga si las armas estaban debidamente registradas.
Buenos Aires, una ciudad en la que, como en toda metrópoli, es difícil conocer a un vecino. La secuencia ocurrió hace dos semanas en Lautaro al 100, en Flores: un hombre de 89 años se descompensó en su casa y una vecina dio alerta al SAME, que acudió enseguida para atender al hombre. Hasta ahí, una situación desagradable, por la descompensación, pero normal.
Por varios minutos continuó con normalidad: la Policía de la Ciudad, que envió un móvil hasta el domicilio, resolvió junto con el SAME trasladar al hombre hacia el Hospital Piñero, en el Bajo Flores, para que fuera atendido y se repusiera de su descompensación.
Pero los agentes policiales de la Comisaría Vecinal 7-C que acudieron a Lautaro al 100 para asistir al señor de 89 años notaron algo en su domicilio. Y fueron tras ello, mientras trasladaban al descompensado.
Allí se terminó la aparente normalidad: dentro de la casa había un auténtico arsenal. En total, los agentes se incautaron de catorce armas de puño, entre pistolas y revólveres de distintos calibres y modelos; una ametralladora pesada con trípode; dos fusiles pesados; once fusiles y carabinas de distintas épocas; una importante cantidad de municiones; otras 22 evidencias relacionadas con material explosivo y proyectiles de artillería y granadas de mano.
Y había más: también secuestraron elementos e indumentaria, entre ellos cascos, armas blancas, accesorios y piezas con simbología nazi.
Desde el hallazgo intervino el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 5, a cargo de María Eugenia Capuchetti, que cuenta con intervención de la Unidad de Flagrancia Oeste.
Por el momento, se dispuso el secuestro de todas las armas, las municiones y los demás elementos encontrados, además de verificar la numeración de cada elemento y si están debidamente inscriptas en la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC).









