La cita se celebra cada año, pero el escenario y los protagonistas van cambiando. Esta vez es jueves, 30 de julio, y la temperatura invita a sacar un abanico, aunque no puede hacer mucho más que marear el aire del baño turco en el que se ha convertido Mallorca este verano. El bar del hotel Hilton Mallorca Galatzó, en una zona privilegiada de Calvià, está cerrado al público, que cada poco curiosea a través de los cristales por el trajín de cámaras fotográficas y de vídeo que se mueven de un lado a otro del vestíbulo. Dentro del bar, pertrechada por varios asesores de su equipo, se encuentra Priscilla Presley (Nueva York, 81 años), esposa del rey del rock primero y exesposa después, a pesar de que nunca se separaron del todo. Una mujer delgada, de voz delicada y de tez muy blanca que contrasta con su pelo rojo, color del vestido que llevará en la fiesta posterior. Se levanta inmediatamente para saludar. “Estuve en Mallorca en los años sesenta, pero no la recuerdo así porque era muy joven”, dice casi en un susurro.









