Tras casi cuatro años de desencuentros, descalificaciones mutuas y decisiones diplomáticas que parecían haber cerrado cualquier posibilidad de reconciliación, Perú y México empiezan a intercambiar señales de distensión. A mitad de semana, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reveló que ya existían contactos directos con la nueva administración de Keiko Fujimori. Luego, este viernes, el canciller, Carlos Espá, respondió con un tono inusualmente cálido hacia México y hacia la mandataria mexicana.









