Un partido de fútbol, un celular y una billetera virtual pueden ser suficientes para que un adolescente haga su primera apuesta. Lo que muchas veces comienza como una curiosidad, una recomendación de un influencer o un desafío entre amigos puede convertirse en una práctica con consecuencias para su bienestar emocional.
Las apuestas online constituyen una preocupación creciente. Aunque en Argentina el juego de azar está prohibido para menores de 18 años, muchos chicas y chicos acceden a plataformas de apuestas desde sus teléfonos.
Los datos muestran la magnitud del problema. Uno de cada cuatro adolescentes de entre 12 y 17 años asegura haber apostado dinero alguna vez. Además, seis de cada diez conocen a alguien de su edad que lo hizo y casi la mitad sabe cómo funcionan las plataformas o aplicaciones de apuestas online.
El contacto con las apuestas online suele producirse a edades cada vez más tempranas. Las billeteras virtuales y la intensa exposición a contenidos y publicidad vinculados a apuestas deportivas, especialmente asociadas al fútbol, hacen que esta práctica resulte cada vez más cercana y naturalizada entre los adolescentes.
“Las apuestas online no son un juego. Detrás de la promesa de ganar dinero rápido hay dinámicas que pueden afectar el bienestar emocional y la salud mental de chicas y chicos. Por eso es fundamental que las personas adultas conozcan el problema y puedan acompañar antes de que aparezcan las consecuencias más graves”, explica Javier Quesada, especialista en Salud de UNICEF Argentina.
Mucho más que perder dinero
Los riesgos asociados a las apuestas online trascienden las pérdidas económicas.
La lógica de la recompensa inmediata, la incertidumbre constante y la expectativa de recuperar lo perdido pueden generar ansiedad, frustración, irritabilidad, dificultades para dormir, aislamiento, conflictos familiares y un deterioro del rendimiento escolar.
Lo que comienza como algo divertido puede terminar mal: Foto: UNICEFEn muchos casos, además, las personas adultas descubren el problema cuando ya avanzó. El uso del teléfono ocurre en espacios privados y las plataformas digitales permiten apostar de manera rápida y casi invisible.
Señales de alerta
Aunque cada situación es diferente, algunos cambios de comportamiento pueden indicar que un adolescente necesita acompañamiento: Cambios bruscos de humor o irritabilidad; Preocupación frecuente por conseguir dinero; Uso compulsivo del celular, especialmente durante eventos deportivos; Pedidos reiterados de transferencias o préstamos sin una explicación clara; Pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba; Bajo rendimiento escolar o aislamiento de amigos y familiares.
Detectar estas señales a tiempo permite abrir una conversación antes de que el problema se agrave. La prevención empieza con una conversación.
Frente a esta realidad, UNICEF impulsa acciones para fortalecer el rol de las familias, docentes y personas adultas de referencia.
El objetivo es generar espacios de confianza donde adolescentes y personas adultas puedan conversar sobre las apuestas online, sus riesgos y las estrategias para desenvolverse de manera más segura en los entornos digitales.
“La prevención requiere combinar límites adecuados, acompañamiento y espacios de confianza y diálogo. Escuchar, orientar y acompañar son herramientas fundamentales para proteger la salud mental de las adolescencias”, señala Quesada.
Como parte de ese trabajo, UNICEF desarrolló junto a Bienestar Digital la guía “Zoom a las apuestas online”, con recomendaciones para iniciar conversaciones en casa, reconocer señales de alerta y promover hábitos digitales más saludables.
La organización también impulsa una campaña de sensibilización para alertar sobre el impacto que las apuestas online pueden tener en la salud mental y acercar información confiable a las familias.
Acompañar también es cuidar
La adolescencia es una etapa de exploración, construcción de identidad y búsqueda de pertenencia. En ese contexto, las apuestas online pueden presentarse como una forma de entretenimiento o una oportunidad para obtener dinero de manera rápida, sin que los riesgos resulten evidentes.
Por eso, especialistas coinciden en que la respuesta no puede limitarse a restringir el acceso a las tecnologías. También es necesario fortalecer las habilidades para desenvolverse en el mundo digital, promover el pensamiento crítico y generar vínculos de confianza entre adolescentes y personas adultas.
Porque, así como los riesgos aparecen en el entorno digital, también allí existen oportunidades para aprender y crecer. La diferencia muchas veces está en contar con adultos presentes que sepan escuchar, orientar y acompañar.
Para que UNICEF pueda seguir desarrollando iniciativas que protegen la salud mental, promueven entornos digitales más seguros y acompañan a niñas, niños y adolescentes en todo el país, el compromiso de la sociedad es fundamental. Quienes deseen colaborar pueden llamar al 0810-333-4455 o ingresar a unicef.org.ar/unsol.
Además, quienes comiencen a donar o incrementen su aporte mensual participarán del sorteo “Renová tu casa con Naldo” que se realizará en el programa Un Sol para los Chicos, el próximo sábado 8 de agosto. Bases y condiciones en unsolparaloschicos.com.ar.









