El 30 de julio no es una fecha que pase inadvertida para el fútbol argentino. Ese día, hace 12 años, murió Julio Humberto Grondona, presidente de la AFA durante 35 años. Casualmente, todavía estaba abierta la herida de la final perdida en el Mundial de Brasil a manos de Alemania, que se impuso con un gol de Mario Goetze. Este jueves, justo en un nuevo aniversario del fallecimiento del histórico dirigente, pueden temblar los cimientos de Viamonte 1366. O de Mercedes a la misma altura, en Pilar, la sede que eligió Claudio Tapia para escapar de las garras de la Inspección General de Justicia y cobijarse en la jurisdicción bonaerense que gobierna su aliado Axel Kicillof.
Este jueves 30 de julio, la Justicia federal de Estados Unidos analizará si existen elementos suficientes para avanzar con una causa penal por movimiento irregulares de 300 millones de dólares vinculados a la AFA. Por eso Chiqui está “inquieto”, según pudo averiguar Clarín. Y la estrategia de lavar su imagen que comenzó en el Mundial y se extendió en el inicio del Torneo Clausura no parece estar funcionando. Por más que goce de cierta protección en los despachos judiciales de nuestro país, en las tribunas sufre el escarnio popular.
En dos canchas, el presidente de la AFA recibió insultos. El “Chiqui Tapia botón” tronó en el Monumental, donde Nazareno Arasa no cobró un claro penal a favor de River contra… sí, Barracas Central. Y también, en el estadio UNO, donde los hinchas de Estudiantes lo repudiaron antes de que comience el partido que perdieron con Independiente.
Cuentan que lo que más le molesta a Tapia, por encima de las causas que podrían comprometerlo en la Justicia, son las ofensas de la gente. Le ocurrió antes del partido que la Selección Argentina jugó con Mauritania, el 27 de marzo en la Bombonera. Cuando se asomó para darle una plaqueta a Juan Román Riquelme en agradecimiento por facilitar el estadio, las tribunas bramaron contra Chiqui. Ese lugar sagrado, donde parecía estar protegido por el manto celeste y blanco, dejó de ser impoluto.
Tras 40 días en los que intentó mostrarse cercano a la gente a través de las redes sociales, buscó otro impacto: aprovechar la campaña de la Selección, que estuvo muy cerca de coronarse bicampeón del mundo pero cayó con España en la final del MetLife de Nueva Jersey. En todas las canchas, se mostró una bandera nacional con la leyenda: “Gracias Selección por unir y hacer feliz a todo el pueblo argentino”. Incluso, la Liga Profesional publicó un video referido a Lionel Scaloni y Lionel Messi, exaltando los valores de un equipo que dejó todo en suelo norteamericano.
Todo muy lindo, pero no evitó que los habitantes de nuestras canchas recordaran que sufren un campeonato de 30 equipos, que es posible ser campeón siete veces, que los árbitros manipulan los resultados -y a las pruebas que tiene en su poder la Justicia hay que remitirse- y que los ascensos de categoría tienen mucho más de rosca que de mérito.
A diferencia de Tapia, que se muestra a pesar de los insultos, Pablo Toviggino optó por un perfil más bajo. El tesorero de la AFA no estuvo en Norteamérica, pero sí lo hizo su ex mujer, María Julia del Castillo Orellana, tal cual informó Clarín. También viajó la empleada doméstica.
El rosarino radicado en Santiago del Estero, donde construyó su poder, celebró la foto de Chiqui con Donald Trump, durante la reunión que el Presidente de Estados Unidos tuvo con los titulares de las asociaciones miembros de FIFA. “La simpatía es emoción. Es orgullo”, consignó. Y la última vez que escribió en X, donde solía estar muy activo y contestatario, fue el día después de la derrota con los españoles. Citó al Papa Francisco: “Vivir es intentar. Y quien intenta, inevitablemente tropieza”.
Esta semana, buscaron esgrimir su defensa a través de las espadas mediáticas y los abogados que intentan amedrentar comunicadores. Se ocuparon de aclarar que el FBI no incautó sus dispositivos móviles, pero quedó muy claro que la Justicia de Estados Unidos los está investigando. Hay un testigo de identidad reservada que podría ser clave. ¿Será por eso que Tapia visitó a la Difunta Correa en San Juan?









