Los incendios forestales que arrasan la provincia de Ávila y la Comunidad de Madrid siguen activos, aunque su avance es más lento. La extinción está siendo compleja y se ha visto dificultada por las fuertes rachas de viento. Tras varias jornadas de rápido avance, el domingo se lograron contener muchos de los frentes, aunque se mantienen activas “varias cabezas” y los fuegos no pueden darse por perimetrados. Los esfuerzos este lunes se centran precisamente en esas “cabezas” y en intentar lograr su estabilización, al mismo tiempo que se protegen las poblaciones y se evita una fusión de las llamas de los dos grandes focos, cada vez más cerca. Un ataque coordinado contra los puntos que arden con más voracidad.








