En 2021, esfuerzos bipartidistas lograron establecer por primera vez el programa conocido como Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para Venezuela. Ya por entonces estaba claro, como lo está hoy, que no es seguro para los venezolanos regresar a un país acosado por la inestabilidad política, hambruna, violencia y ahora también la devastación generalizada resultante de los terremotos más potentes en sacudir al país en más de un siglo.











