En medio de la temporada de invierno, La Carolina, un pueblo serrano de San Luis, lanzó una particular campaña para atraer turistas. La propuesta consiste en el sorteo de una muestra de oro diaria entre quienes visiten el lugar durante las vacaciones de invierno.
“¡Vamos a regalar oro! (y no, no nos volvimos locos)”, dice el flyer con el que la municipalidad local difunde su iniciativa, donde también explican cómo surgió la que parece una alocada idea.
Según cuentan, decidieron recompensar a sus visitantes “con un premio que refleja la historia, la identidad y el espíritu” del lugar. “Y se nos ocurrió regalar oro”, revelan después.
El regalo en cuestión se trata de partículas de oro de 18 kilates. El metal precioso, explican desde la comuna, “se extrae de los arroyos de la zona por pirquineros del lugar, la misma actividad artesanal que marcó la historia minera de La Carolina y que sigue viva en el pueblo”. En ese sentido, sostienen que “cada premio es, en los hechos, un pedazo del territorio”.
La secretaria de Turismo de la localidad, Roxana Lucero Zavala, explicó que las posibilidades de ganar aumentan de acuerdo con la cantidad de días que se visite el pueblo.
Según informó Agencia San Luis, la participación es simple y no requiere inscripción previa. El único requisito es visitar el pueblo de 300 habitantes y conservar el ticket del estacionamiento del Pueblo Peatonal. Ese comprobante es el que habilita a participar.
Los sorteos se realizan en vivo todos los días, a las 17, en la oficina de Informes Turísticos, hasta el 28 de julio.
“La propuesta busca premiar a los turistas por elegir el destino y, al mismo tiempo, condensar en un solo objeto la historia, la identidad y el espíritu de un pueblo serrano que figura entre los más bonitos del mundo”.
La Carolina se ubica a 80 kilómetros al Norte de la Ciudad de San Luis y se sitúa sobre la base del Cerro Tomolasta, a 1600 metros de altitud sobre el nivel del mar.
De acuerdo con la descripción de su web oficial, “con el aire fresco y puro y rodeado de hermosos arroyos, se encuentra el casco principal del pueblo”, mientras que las calles recientemente empedradas, así como las casas, revestidas también en piedra originaria, conservan aún el aspecto original del pueblo colonial”.








