qué queda después de ser campeón y subcampeón del mundo, la pregunta que se hace Scaloni para definir si se queda o se va

qué queda después de ser campeón y subcampeón del mundo, la pregunta que se hace Scaloni para definir si se queda o se va

Lionel Scaloni puso en duda su continuidad a partir de diciembre o, al menos, expresó que llegará hasta ese mes y recién entonces analizará la situación. Esto me hace acordar al Mundial de Italia 90, cuando Carlos Bilardo declaró el mismo día de la final que se retiraba. Creo que un entrenador que sale campeón del mundo y después termina subcampeón siente que falló. Sabe que no es malo, pero le queda la sensación de que no completó el trabajo como hubiera querido. No debe haber nada más lindo que dirigir un Mundial y hacerlo con la selección de tu país. Como entrenador te pasan miles de cosas y, después de haber sido campeón y subcampeón del mundo, la pregunta inevitable es: ¿qué queda?

Es factible que también imagine lo difícil que será lo que viene. Ya no solo el post Ángel Di María, sino también el probable post Leo Messi. Es volver a armar un equipo de la misma manera. Son muchos los que pueden llegar a irse y esa no es la única pregunta que te hacés. Puedo asegurar que hoy podés decir una cosa y mañana arrepentirte y cambiar de opinión. Para un entrenador es muy difícil tomar una decisión de este tipo. ¿Qué le recomiendo yo? Y… yo me quedaría de por vida en la Selección Argentina. Pero también es verdad que, si fuera Scaloni, me haría la misma cuenta: campeón del mundo, subcampeón del mundo…

Acá, en el fútbol, somos bastante bravos a la hora de criticar. Recién se había terminado de jugar la final y empecé a escuchar que se había equivocado en todos los cambios, que no entendían por qué no había puesto a uno o por qué había sacado a Montiel. Y Scaloni sabe perfectamente por qué lo sacó: llegaba incómodo físicamente y, si hacía otro cambio antes y Montiel se lesionaba a los 85 minutos, tenía que afrontar el alargue sin él o terminar como terminó Tagliafico, jugando prácticamente en una pierna.

Un entrenador que convive todos los días con los futbolistas sabe por qué toma determinadas decisiones. Después apareció otra pregunta: ¿por qué no puso a Lautaro Martínez? Porque todavía quedaba la posibilidad de llegar a los penales. Argentina creía que podía sostener el partido y movió las piezas de acuerdo con lo que le convenía en ese momento.

Entonces empiezo a ver que, cuando no sos campeón, aunque seas subcampeón, la crítica siempre aparece. A veces es como tirar a la basura todo lo que lograste y por eso es difícil tomar la decisión de seguir o de irse. Lo vuelvo a decir: no hay nada más lindo que dirigir a la Selección Argentina. Pero también entiendo que gran parte de los logros de este ciclo tuvieron que ver con los jugadores que eligió y potenció. A mí me gusta mucho el fútbol italiano y al Cuti Romero lo veía jugar en el Atalanta. Acá casi nadie conocía al Dibu Martínez. Son futbolistas que trajo él y que terminaron siendo fundamentales para esta etapa.

Scaloni armó una camada fantástica, rodeó a Messi de grandes jugadores, lo acomodó y lo hizo feliz. Pero, sobre todas las cosas, demostró que hay grandes entrenadores que arrancan de cero y a los que hay que darles oportunidades. Y también que hay otros, con muchísima trayectoria, que no están capacitados para dirigir. Este ciclo marcó una era y les abrió las puertas a muchos técnicos jóvenes. Por eso, más que darle un consejo, hay que darle las gracias a Scaloni y a todo su fantástico cuerpo técnico por lo que hicieron, no solamente en este Mundial, sino durante los últimos cinco años.