La novela mexicano llegó a su fin. Y ahora sí, Ángel Correa es jugador de River. La dirigencia del club de Núñez llegó a un acuerdo con Tigres y la transferencia se hace por 15 millones de dólares en todo concepto.
De esta manera, Eduardo Coudet tiene a su sexto refuerzo ya que Correa se suma a Mauro Arambarri, Giovanni González, Rafael Santos Borré, Lucas Beltrán y Nicolás Otamendi, quien pronto se sumará tras haber jugado el Mundial. Angelito ya había empezado a armar la mudanza y llegará este jueves a la Argentina para hacerse la revisión médica y firmar un contrato que se extenderá hasta diciembre de 2029.
Las últimas horas fueron complejas ya que después de haber llegado a un acuerdo este martes, a última hora se puso todo en pausa porque Tigres había cambiado las condiciones del pase. Sin embargo, durante este miércoles, después de la bronca acumulada, los ánimos se fueron calmando y volvieron a intercambiarse mensajes y mails.
Y el propio Correa ayudó a destrabar la situación ya que que jugó fuerte. Tras el entrenamiento del equipo conducido por el argentino, Guido Pizarro, se despidió de sus ahora ex compañeros, del cuerpo técnico y empleados del complejo deportivo de Tigres.
Pizarro, técnico del club del norte de México, ya sabía que no iba a poder contar con él. De hecho, no lo había convocado para viajar la semana pasada a Tijuana, donde Tigres cayó 3 a 1 con Xolos, en la primera fecha de la Liga MX.
Y eso que lo contaba como la principal figura de su equipo, ya que el ex San Lorenzo y Atlético de Madrid tuvo una gran temporada pasada, en la que a pesar de no haber podido coronar, llegó con Tigres a jugar las finales de la Liga mexicana y de la Concachampions, en las que cayeron en ambas con Toluca y por penales.
Ya en una conferencia de prensa anterior a la primera fecha de la nueva temporada, Pizarro había mencionado la posible salida de Correa a River. De hecho, ya sabía que la cabeza del jugador estaba en Núñez. Lo mismo tuvieron que entender los dirigentes de Tigres, quienes tenían muy claro que el deseo del jugador era ser vendido a River.
A su vez, el club mexicano necesitaba dinero para saldar deudas y reinvertir en refuerzos. Pero se la hicieron más difícil aún a Correa aun cuando desde River hubo voluntad en levantar la oferta ya que el primer ofrecimiento fue de 10 millones de dólares, luego se estiró a los 13, para terminar cerrando en 15.
Ahora, Coudet espera por Correa. Era un refuerzo que quería sí o sí. De hecho, el Chacho ya venía hablando con el jugador hace un par de meses. Cree que puede darle un salto de calidad al plantel y aportarle desequilibrio en los últimos metros de la cancha.








