Los fanáticos argentinos se quedarán con las ganas de vitorear a Lionel Messi, que este domingo cerró su prolífica historia en los mundiales al disputar la final contra España. El plantel, que ayer cayó 1-0 ante la Roja, arribará al país sin su figura central y recorrerá apenas unos pocos kilómetros: desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza hasta el predio que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tiene en la misma localidad, en las afueras de Buenos Aires. Si bien Javier Milei había anticipado que decretaría un feriado para habilitar una fiesta popular, el plan fue suspendido por decisión de los jugadores. El recibimiento se limitará a un acto protocolar, similar al que se ofrece a los jefes de Estado cuando llegan en visita oficial.








