Embarazada de siete meses, Mica Lapegüe, luce radiante. La actriz, comediante e influencer, espera con mucha felicidad a Delfi, su primera hija junto a Tomás Bartolomé, piloto de avión.
Mientras, protagoniza la obra Casual, en el Multiteatro. Mica responde el ping pong con VIVA, donde, entre otros temas, recuerda cómo se enteró que estaba embarazada; la relación con su papá, el periodista Sergio Lapegüe; y las ganas de casarse.
-Estás embarazada de 7 meses, ¿te gusta o te molesta que te toquen la panza?
– (Sonríe) Soy muy relajada con eso. Muchos me dicen que me tienen que preguntar antes por una cuestión energética. Pero a mí no me molesta. Además siempre lo tomo con la mejor onda.
-Estás protagonizando la obra Casual, ¿cómo te llega?
-Me llamaron Pablo Fábregas (director) y Tomás Rottemberg (productor). Me cuentan que habían pensado en hacer de médica en esta comedia desopilante. Yo ya estaba chocha con el llamado. Y cuando la leí me estallé de risa. Dije que sí al toque. Todo sucede en una sala de espera. Y también acepté por el elenco. Están Carlos Belloso, Diego Gentile, Malena Guinzburg, Claudio Martínez Bel, Julián Ponce Campos y Lucas Wainraich. Elencazo. Nos llevamos todos re bien.
Dejé las pastillas anticonceptivas. La ginecóloga nos dijo que podía tardar un poco en quedar embarazada. Pero me quedé al toque.
-Tu papá es Sergio Lapegüe, reconocido periodista, ¿te jorobó o joroba que te señalen como la hija de?
-Para nada. Y a la vez es gracioso, porque a veces a mi papá le dicen: ‘El papá de Mica’. Lo molestan con eso y nos reímos. Me encanta ser la hija de. Estoy re orgullosa de él y tenemos muy buena relación. Trabajé con él también. Nunca peleamos. No nos gusta el conflicto. Somos parecidos. Obvio que es un hecho que me hice conocida también por él. Pero no es lo que me define. Tengo toda una preparación. Y después la empecé a pegar con los audios que se fueron viralizando y en pandemia crecí un montón en las redes.
-Ahora estás en pareja, feliz, pero, ¿cómo te fue en el amor?
-Tuve una ruptura anterior fuerte que me afectó. Fue después de la pandemia. Tenía 27 años. Me había metido de lleno en esa relación, creía que era él y claramente no era por ahí. Al principio costó transitarlo. Vivía sola en un departamento y sufría bastante ansiedad. Estuve tres años soltera, que tampoco es tanto, pero creo que fue el tiempo perfecto. Está bueno vivir un poco el duelo de la relación anterior, que no quede nada ahí del pasado. Porque por mí me ponía de novia al toque, pero era tapar un vacío. Y me ocupé de mí. Hice terapia; registros akáshicos. Todo lo que sea para estar bien. Y llegó él (Tomás Bartolomé, su pareja, piloto de avión). Hoy me siento muy plena.
-¿Algún antojo o alimento que hayas incorporado por el embarazo?
–Incorporé el sandwichito de miga. Antes los comía sólo en algún cumpleaños. Ahora los quiero siempre. Me gustan unos de un lugar en Lomas de Zamora.
-¿Y cuándo te nace tu veta artística? ¿Ya eras graciosa de chica?
-Sí, ya de chiquita era un show. Me clavaba los brillos. Hacía danza árabe, clásico, zapateo americano. Y crecí mirando los productos de Cris Morena. Me encantaba el mundo Chiquititas, de la actuación y del teatro. A los 12 años fui a la escuela de Hugo Midón. Y cuando terminé el colegio, traté de entrar en la EMAD (Escuela Metropolitana de Arte Dramático), pero me bocharon por la voz. Tenía hiatus, que es aire en las cuerdas vocales. Lo trabajé con fonoaudióloga y con canto. Mientras estudiaba en la escuela de Raúl Serrano que es buenísima.
–¿Qué es lo primero que hacés al despertar?
–Tomo una pastilla para la tiroides, que la tengo que tomar antes de desayunar. Después tengo que esperar media hora y ahí desayuno. Me despierto con un hambre fatal. Después miro el celular. Y de desayuno como todos los días lo mismo: tostada con queso crema, palta y huevo revuelto. Ahora con el embarazo adopté la palta, antes no la consumía tanto. Leí que es buena para el cerebro.
Antes era más de evadir cosas, fingir demencia y no enfrentar algunas cuestiones….
– ¿Alguna vez quisiste ser otra cosa?
-Sí, apenas terminé en colegio me gustaba Psicología, Odontología y Nutrición. Pero no me veía trabajando de eso. Sí, hice la Licenciatura de Gestión de Medios, en UADE y me recibí. La carrera está buenísima y te da mucho contenido. Ahora que hago teatro también sé que de producción.
-¿Qué te gustaría cambiar de vos?
–Antes era más de evadir cosas, fingir demencia y no enfrentar algunas cuestiones quizás por miedo. Ahora estoy enfrentando más esas situaciones. Y me doy cuenta que es mejor. Te lo sacás de encima. Hago terapia desde que terminé el colegio. Ahora más espaciado.
-Me gusta cocinar. Yo hice curso de chef y de pastelera. Me gusta mucho cocinar lo dulce. Mi top son los brownies y el cheesecake. Estuve en El gran premio de la cocina, el de Carina Zampini y lo gané. Soy bastante competitiva, pero por lo bajo, no te vas a dar cuenta, pero te quiero ganar.
-Boca Juniors. Pero soy más fanática del Mundial. Amo a Messi, es de otro planeta. Creo que tenemos a Dios en el equipo.
Mica hace de médica en la obra Casual. Foto: Rosario Gonzales del Cerro.-Tenés más de 600 mil seguidores en Instagram, ¿te llega mucho hate?
-No mucho, pero siempre hay algún comentario. Ahora que estoy embarazada tengo la mecha más corta y contesto. Algunos me ponen que les aburre el tema del embarazo en mis redes y les contesto: ‘Más me aburre tu comentario’. O me escriben: ‘¿Quiénes son?’. Y digo: ‘¿Quién sos vos que estás en mi perfil, reina?’. Ahora contesto más. Igual, muchos me saltan a defender. Pero la gente siempre habla.
-La pizza. Cuando me enteré que estaba embarazada nos ibamos a Tailandia. Y estando allá, para cuidarme, no podía comer ensalada así que le meti a la pizza todos los días!
-¿Siempre fuiste Susanita?
– Sí, re contra. De hecho yo me quería casar primero y después ser mamá. Tomi quería ser papá primero. Los dos tenemos 32 años. Y bueno dejé las pastillas anticonceptivas porque no me hacían bien. La ginecóloga nos dijo que quizás podía tardar un poco en quedar embarazada. Nosotros queríamos esperar un poco, tomamos un mes de descanso para cuidarnos de otro modo y quedé al toque. Recuerdo que me hice el evatest sola porque Tomi había volado a Perú. Le pregunté al ChatGPT qué interpretaba con las dos rayitas: ‘Se interpretaría como un positivo’, dijo. (Risas) No lo podía creer. Todo lo que había deseado estaba pasando. Tenemos fecha de parto para el 12 de septiembre. Todos los controles vienen 10 puntos. Esperamos a Delfi con mucho amor.
Soy bastante competitiva, pero por lo bajo, no te vas a dar cuenta, pero te quiero ganar.
Si, me la imagino en un atardecer, con mucho verde. Y con nuestra hija. Ya llegará.









