residentes piden que se respete a los españoles

residentes piden que se respete a los españoles


Con la ansiedad contenida, los argentinos que viven en España transitan las horas previas a la final del Mundial -que enfrentará al país en el que nacieron con el que hoy es su casa- tratando de no desbocarse ni perder la compostura.

Los chats y las redes sociales se pueblan de mensajes llamando a la prudencia.

“Buenas. Ojalá este domingo podamos seguir festejando pero estaría bueno que lo hagamos con respeto, demostrando la calidad de persona que somos. Venimos a este país a buscar una mejor vida económica y queremos que siga siendo así”, posteó Adrián Castro, un argentino que vive en España desde hace 12 años.

Viajó a Europa a jugar al fútbol hace más de una década y cuando cumplió los 30, luego de pasar por algunos equipos, se instaló en Tarifa, en la provincia de Cádiz, en Andalucía. Hoy trabaja en el sector eólico y se reparte entre Dinamarca y España.

“Soy fanático del fútbol pero tenemos que respetar”, dice Adrián a Clarín.

Vio algunos videos de argentinos que, durante los festejos por el pase a la final luego de eliminar a Inglaterra, insultaban a quienes se asomaban desde los balcones con banderas españolas. Algunos coreaban “el que no salta es español”, matizado con un “España tiene miedo”.

“Los argentinos pudieron haber sido provocados pero está en nosotros la manera en que respondemos”, insiste Adrián.

“No tiene sentido cantar ‘el que no salta es español’ cuando sabemos que tener una nacionalidad española es una segunda oportunidad de vida”, admite.

Unos 450 mil argentinos residen en España, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) español. El 43 por ciento cuenta, además, con la ciudadanía española.

“España es el país en el que estamos, en el que venimos a trabajar. Tampoco nos regalan nada -dice Adrián-. No es, como se dijo en algunos reels, que es el país que nos saca de la miseria. No lo veo así.”

“Venimos a ganarnos el pan de cada día. Es verdad que si Argentina nos diera esa posibilidad, no nos iríamos. España nos la está dando y, por lo tanto, hay que respetarla”, afirma.

“España tiene miedo”

La noche del partido en el que Argentina eliminó a Inglaterra, miles de argentinos coparon algunos rincones, tan icónicos como fetiches, de las principales ciudades españolas y festejaron el pase de la Selección argentina a la final hasta la madrugada.

En Madrid, unas tres mil personas corearon en la Puerta del Sol el “Muchachos” y el “por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo…”

Un par de audaces hasta treparon a la estatua de Carlos III que adorna la plaza de cemento frente a la sede del gobierno de la Comunidad de Madrid y colgaron una camiseta con un “10” y un “Maradona” a los pies del caballo del monarca que reinó en España a mediados del siglo XVIII.

Vergüenza total, esto no me representa”, dijeron algunos argentinos.

Esa misma noche, a las tres de la mañana, en la plaza que rodea al Teatro Real de Madrid, la Policía Nacional detuvo a una hincha argentina de 35 años que habría agredido a una agente que intentaba desalojar el lugar de argentinos bullangueros que seguían festejando.

No cruzar la línea

Tobías Villarroel Pini es de Mar del Plata, tiene 28 años y llegó a España en 2018. En un grupo de argentinos en Madrid en redes sociales escribió: “Por favor, seamos respetuosos y gratos con el país que nos abrió sus puertas”.

“El domingo quiero ganar como sea, como todos -agregó Tobías-. Eso no significa que tengamos que, por folclore, ser irrespetuosos. Yo entiendo el folclore entre nosotros pero la diferencia cultural hace que algo como un festejo excedido se vea como una falta de respeto.”

Tobías Villarroel Pini es de Mar del Plata y vive en España desde 2018.

En diálogo con Clarín, Tobías explica qué lo motivó a pedir serenidad entre los compatriotas: “Lo que me impulsó a realizar la publicación fueron algunos de los episodios que se vivieron durante los festejos en Madrid. Más allá de las chicanas y del folclore futbolero -que personalmente me encanta y considero una parte totalmente legítima del deporte-, hubo situaciones y videos que se viralizaron en los que ya se cruzaba una línea, con insultos y agravios dirigidos incluso a españoles que simplemente estaban allí”.

“Esos argentinos también representan a Argentina, igual que lo hace nuestra Selección. Y precisamente nuestra Selección me llena de orgullo porque considero que transmite valores muy positivos y representa muy bien al pueblo argentino. Por eso, no me parece coherente que algunos comportamientos o imágenes que circulan en redes sociales vayan en una dirección completamente distinta”, señala Tobías.

Los comentarios que está recibiendo su posteo son variados: “Tengo sentimientos encontrados respecto a todo lo que ocurrió después -sincera-. Por un lado, me alegró comprobar que la gran mayoría de la gente entendió el mensaje y compartía esa forma de pensar. Por otro, también hubo personas que no lograron entender la idea que intentaba transmitir. Algunos interpretaron que estaba diciendo que no se podía cantar, bromear o participar del folclore futbolero, cuando precisamente en la publicación dejé claro que no me refería a eso. Mi mensaje era simplemente que no hace falta llegar al insulto ni a la falta de respeto.”

“Tengo familia española, pareja española y muchos amigos españoles -agrega Tobías-. Sé cómo somos los argentinos y cómo podríamos llegar a reaccionar el domingo y no me gustaría que esa imagen nos manche.”

Helado con gusto a “escaloneta”

Y mientras en las redes se multiplican las convocatorias con los posibles puntos de encuentro para ver el partido del domingo, en la web se ofrecen a los argentinos que viven en España banderas, de 150 por 90 centímetros, a 10 euros.

En el centro de Madrid, los argentinos celebraron la eliminación de Inglaterra hasta la madrugada.  Foto: Cézaro De Luca

Ver la final en algún rincón de España reportará, entre alojamiento, bares y restaurantes a los que asistirán los turistas, unos 130 millones de euros al país.

En los pasajes que los noticieros dedican al Mundial, la televisión pública española apela a la ironía y entrevista a parejas mixtas -de españoles y argentinos- y les pregunta cómo y dónde van a ver la final.

En Mallorca, la isla en que vive Lionel Scaloni cuando no está de gira como técnico de la Selección, la heladería Che Gelats, fundada por argentinos, vende a lo loco el gusto “escaloneta”: una combinación perfecta de dulce de leche, chocolate y pedacitos de cucurucho.