Diego Santilli: el pragmático que atravesó el PJ, el PRO y el mileísmo

Diego Santilli: el pragmático que atravesó el PJ, el PRO y el mileísmo


Antes de convertirse en ministro del Interior y, desde este domingo, jefe de Gabinete de la Nación, una de las piezas centrales del nuevo esquema político de Javier Milei, Diego César Santilli era, en el lenguaje llano de la política porteña, “el Colorado”: un dirigente de alto perfil mediático, exmarido de Nancy Pazos, hincha fanático de River Plate.

Hijo del expresidente del Banco Central Hugo Santilli y de María Luisa Forcheri, su ingreso a la política se dio a comienzos de los años 2000 en la Ciudad de Buenos Aires. Esa etapa inicial dentro del peronismo fue breve. Con la reconfiguración del poder en la Ciudad, Santilli se integró al naciente PRO de Mauricio Macri, donde encontró un espacio de crecimiento sostenido y proyección. Allí ocupó el cargo de ministro de Medio Ambiente de la Ciudad entre 2009 y 2013, consolidando su lugar dentro del dispositivo de gestión macrista.

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Su ascenso continuó dentro del esquema de Horacio Rodríguez Larreta, quien lo impulsó a la vicejefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Desde ese rol amplió su influencia en áreas clave como seguridad y administración urbana, impulsando políticas de control y sistemas de videovigilancia, entre ellos el sistema de reconocimiento facial, que generó debate público por su alcance y sus implicancias.

En 2021 dio un salto decisivo hacia la provincia de Buenos Aires, dejando sus cargos en la Ciudad para competir como candidato a diputado nacional. Ese movimiento lo llevó al corazón del escenario electoral argentino, aunque su objetivo de máxima, la gobernación bonaerense, quedó trunco tras la derrota electoral.

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Con la irrupción de Javier Milei en el poder, Santilli quedó incluido en el nuevo tablero de acuerdos entre el PRO y La Libertad Avanza. En ese contexto, su figura se reinsertó en la dinámica de negociación política del oficialismo ampliado, en un sistema que comenzó a reordenar viejas lealtades bajo nuevas condiciones de gobernabilidad.

Finalmente, a fines de 2025, fue designado ministro del Interior. Su llegada al Gabinete lo colocó en el centro de la relación con gobernadores, el Congreso y la ingeniería de acuerdos políticos del oficialismo. El cierre de un recorrido que atravesó el peronismo porteño, el macrismo y la era libertaria, siempre desde un mismo lugar: el de un dirigente de sistema, adaptable a cada etapa del poder argentino.

Un jugador de la casta política argentina

Desde el PJ menemista, pasando por el PRO de Mauricio Macri hasta la etapa de reconfiguración política con La Libertad Avanza de Javier Milei, Diego Santilli encarna el recorrido de un dirigente que se formó dentro de la “casta” tradicional y se especializó en el arte de la negociación, la adaptación y la supervivencia dentro de distintos ciclos de poder.

Es contador público y fue uno de los principales referentes del PRO. Diego Santilli cuenta con una extensa trayectoria en la administración pública. Fue legislador porteño, senador nacional, ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, ministro de Seguridad y vicejefe de Gobierno durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.

Diego Santilli

En los últimos años consolidó su perfil como uno de los dirigentes con mayor capacidad de diálogo dentro de la oposición. Tras el acercamiento entre el PRO y La Libertad Avanza, Milei lo incorporó a su Gabinete como ministro del Interior, desde donde encabezó las negociaciones con gobernadores y legisladores para avanzar con los principales proyectos del Ejecutivo.

Santilli puede leerse como una figura que encarna la persistencia del oficio político por encima de las etiquetas partidarias. Un dirigente que sobrevivió a la caída del menemismo, a la crisis del 2001, al ascenso y desgaste del kirchnerismo, a la construcción del macrismo y ahora a la irrupción libertaria, siempre desde un rol de adaptación más que de confrontación.

Esa perseverancia fue uno de los factores que terminaron inclinando la balanza a su favor para ocupar la Jefatura de Gabinete.

Inicios y trayectoria de Santilli

Santilli nació en 1967 en la Ciudad de Buenos Aires y se formó como contador en la UBA. Su ingreso a la política se produjo en la década de 1990, dentro del peronismo porteño, donde se alineó con el sector del PJ liderado por Miguel Ángel Toma. En ese esquema fue parte de una generación de jóvenes operadores que se referenciaban en el menemismo, apoyando al entonces presidente Carlos Menem y, posteriormente, al espacio político de Ramón “Palito” Ortega. Ese primer recorrido lo introdujo en la lógica del poder justicialista, el armado territorial y la administración del Estado, consolidando un perfil pragmático y poco ideológico.

Con la reconfiguración de la política porteña a comienzos de los 2000, Santilli se reubicó rápidamente y dio el salto al PRO de Mauricio Macri, integrándose a un espacio en construcción que buscaba disputar la hegemonía del peronismo en la Ciudad. Allí atravesó distintas etapas institucionales: Legislatura porteña, Senado nacional y luego cargos ejecutivos en el Gobierno de la Ciudad. Su consolidación llegó como vicejefe de Gobierno entre 2015 y 2021, durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, donde tuvo un rol central en seguridad, orden urbano y coordinación territorial.

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En 2021 profundizó su perfil de operador político al trasladarse a la provincia de Buenos Aires, el distrito más complejo y determinante del país. Desde allí se convirtió en una de las piezas clave del PRO para la competencia electoral en el conurbano, reforzando su rol de armador y negociador por encima de cualquier construcción de liderazgo personal.

Con la llegada de Javier Milei al poder y la reconfiguración del sistema político argentino, Santilli quedó ubicado en el espacio de articulación entre el PRO y La Libertad Avanza, en un escenario marcado por la necesidad de acuerdos legislativos y gobernabilidad. Sin romper con su pertenencia formal al PRO, su rol se fue alineando con la lógica de sostener mayorías parlamentarias y facilitar la interacción entre bloques.

Perfil político y consideraciones

Diego Santilli es, en esencia, un negociador del sistema político argentino, formado en el peronismo, consolidado en el PRO y reubicado en la dinámica de acuerdos con el mileísmo. Su trayectoria refleja la lógica de la política argentina de las últimas décadas: dirigentes que se adaptan a distintos proyectos de poder sin una identidad ideológica rígida, pero con alta capacidad de supervivencia institucional.

Su fortaleza principal radica en el armado territorial, el conocimiento del conurbano bonaerense y la capacidad de diálogo con actores diversos, desde sectores del peronismo moderado hasta el radicalismo y los libertarios. Dentro del PRO se ubica en el ala más pragmática y acuerdista, cercana a la gestión antes que a la confrontación.

Como contracara, es visto por sectores más duros como un exponente de la política tradicional, con trayectorias que se adaptan a las coyunturas más que a definiciones ideológicas estables. No construyó un liderazgo propio sólido, sino que su influencia depende de estructuras partidarias y de su rol como articulador.

Santilli representa el perfil del dirigente funcional a los momentos de coalición: un político de sistema que atraviesa gobiernos y espacios, y cuyo valor central no es la identidad política, sino la capacidad de hacer que la política funcione cuando el poder necesita acuerdos.

Orígenes en el PJ menemista y la “generación Toma”

Diego Santilli ingresa a la política en la década de 1990 dentro del peronismo porteño del menemismo, en el entorno del sector del PJ de la Ciudad liderado por Miguel Ángel Toma. En ese mismo espacio se formó junto a Cristian Ritondo, con quien compartía generación y método de construcción política, ambos como jóvenes operadores del aparato justicialista capitalino. Su inserción inicial se dio en un peronismo de gestión, atravesado por la lógica de las internas del menemismo y las disputas por el control del distrito porteño.

En ese contexto, cuando Carlos Menem impulsa la candidatura de Ramón “Palito” Ortega para competir contra Eduardo Duhalde, Santilli integra un núcleo reducido de jóvenes operadores políticos vinculados al armado del tucumano. En ese grupo, que circulaba entre el peronismo tradicional y la ingeniería electoral del menemismo, convivían Santilli, Ritondo, Horacio Rodríguez Larreta, Jorge Capitanich y hasta un muy jóven Sergio Massa. Ese círculo, recordado como una especie de “banda” de jóvenes dirigentes en formación, marcó una etapa fundacional de vínculos personales que en muchos casos se mantendrían décadas después.

Santilli y Massa en el PJ en los años 90
Diego Santilli y Sergio Massa en el PJ en los años 90

Primeras candidaturas, listas y la entrada al Congreso

Hacia el final de los 90, cuando Menem baja la candidatura de Ortega y acuerda con Duhalde la fórmula presidencial, el armado político en la Ciudad de Buenos Aires vuelve a reordenarse. Miguel Ángel Toma encabeza la lista de diputados nacionales por la Capital Federal, seguido por Inés Pérez Suárez y en tercer lugar Diego Santilli. En esa elección, el peronismo pierde contra la Alianza de Fernando de la Rúa, lo que deja inicialmente a Santilli fuera del Congreso, mientras Toma y Pérez Suárez sí ingresan a la Cámara baja.

Sin embargo, la crisis política posterior cambia el escenario. Tras la caída de De la Rúa y la asunción de Eduardo Duhalde como presidente interino, Miguel Ángel Toma pasa a la conducción de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Ese movimiento abre una vacante en Diputados que permite el ingreso de Santilli en 2002, donde permanece hasta 2003, en el tramo final de un peronismo en transición hacia el kirchnerismo.

Santilli candidato en el PJ porteño en los años 90
Santilli candidato en el PJ porteño en los años 90

Cruces políticos y transición hacia nuevas alianzas

En paralelo a su paso por el Congreso, Santilli también participa de experiencias políticas cruzadas propias de la fragmentación de la época. En el año 2000, durante el gobierno de la Alianza, integra el espacio “Encuentro por la Ciudad”, un armado que impulsaba la candidatura a jefe de Gobierno de Domingo Cavallo y Gustavo Beliz, con la idea de construir una expresión cercana al cavallismo. En esa lista de legisladores figuraban dirigentes como Marta Oyhanarte y Alberto Fernández, en ese momento vinculado al universo cavallista, mientras Santilli ocupaba el puesto 26, sin lograr ingresar.

Estos movimientos reflejan una etapa de alta volatilidad política, donde las fronteras ideológicas eran difusas y las alianzas se reconfiguraban constantemente entre peronismo, cavallismo y las primeras experiencias de transversalidad.

Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, entre otros, durante un acto en la Ciudad durante la campaña de 2019
Santilli con Macri, Rodríguez Larreta y otros, durante un acto en la Ciudad durante la campaña de 2019

Reencuentro de redes y salto al PRO

Tras su salida del Congreso en 2003, Santilli vuelve a cruzarse con antiguos compañeros de recorrido político como Horacio Rodríguez Larreta y Cristian Ritondo, con quienes retoma vínculos construidos en la etapa del orteguismo y el peronismo porteño. Ese entramado de relaciones personales y políticas sería clave en la conformación posterior de Compromiso para el Cambio, el espacio que dio origen al PRO junto a Mauricio Macri.

A partir de allí, Santilli consolida su transición definitiva desde el peronismo de los 90 hacia el nuevo espacio de centroderecha porteña, cerrando una etapa inicial marcada por el menemismo, el duhaldismo y las redes internas del PJ capitalino, para ingresar de lleno en la construcción del macrismo como fuerza política nacional.

AF/ML