El presidente, Javier Milei, participará este lunes y martes de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Asunción, Paraguay. El mandatario llegará a la capital paraguaya tras un fugaz paso por España y luego de la renuncia de Manuel Adorni a la jefatura de Gabinete, en un escenario atravesado por profundas fracturas políticas con el gobierno brasileño de Luiz Inácio Lula da Silva y cpn reclamos cruzados que amenazan con paralizar la agenda del bloque regional.
El encuentro, que contará con la presencia confirmada de siete mandatarios y diversas delegaciones internacionales, mantendrá como ejes oficiales el seguimiento del pacto comercial con la Unión Europea y el inicio de negociaciones formales con Japón.
Sin embargo, el debate de fondo estará dominado por el recelo y la inquietud de la diplomacia brasileña respecto a las eventuales distorsiones comerciales que podría generar la eliminación de aranceles para más de 1.600 productos estadounidenses dispuesta por el Gobierno argentino en febrero.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
La postura de Brasilia sostiene que cualquier alianza estratégica con la Casa Blanca debe compatibilizarse estrictamente con la política arancelaria común del Mercosur, lo que convierte a este viaje en un foco de altísima tensión geopolítica y comercial para la comitiva libertaria.
El impacto del Tratado Transpacífico y la respuesta de Brasil
A este foco de conflicto se suma la formalización del pedido de adhesión de la Argentina al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP). Esta gestión, impulsada por la Cancillería argentina, abre un interrogante geopolítico inédito al situar al país en un mismo espacio comercial con el Reino Unido.
Especialistas en comercio internacional interpretan que el sorpresivo anuncio brasileño de negociar un acuerdo entre el Mercosur y Japón funciona como una maniobra táctica de Brasilia destinada a restarle atractivo al ingreso individual de Argentina y Uruguay en el pacto transpacífico.
Se reaviva la disputa entre Lula Da Silva y Donald Trump
El veto a Venezuela y un fuerte gesto de Milei a la oposición brasileña
En paralelo, la situación institucional de Venezuela operará como un factor de tensión subterránea. Aunque países como Brasil, Colombia y sectores del Gobierno paraguayo manifestaron en los últimos meses su predisposición para rediscutir el reingreso de la nación caribeña al bloque, la delegación argentina mantiene la firme decisión de ejercer su derecho a veto.
Según la Agencia Noticias Argentinas, los argumentos técnicos de Buenos Aires se sustentan en la violación de la cláusula democrática de Ushuaia y en el incumplimiento de los protocolos normativos por parte de Caracas, una postura que se mantiene inalterable incluso tras el diálogo técnico entablado por la ayuda humanitaria frente a los recientes sismos.
Como muestra de la distancia ideológica que separa a las principales economías del Cono Sur, la agenda oficial contempla un gesto político de fuerte simbolismo previo al viaje hacia la capital paraguaya. El mismo lunes en que se inician las deliberaciones del bloque, Milei recibirá en Buenos Aires al senador brasileño Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente y principal figura de la oposición a Lula da Silva de cara a las elecciones presidenciales de octubre, consolidando un escenario de confrontación bilateral explícita antes de verse las caras en la cumbre.
MEG / EM








