Los operativos se desplegaron en terminales y puntos de acopio de las provincias de Formosa y Misiones. La mercadería ilegal, valuada en 744 millones de pesos, carecía de aval aduanero y fue destruida por las autoridades al representar un peligro para la salud pública.
Una investigación orientada a fiscalizar el traslado de encomiendas desde la zona de frontera derivó en la ejecución de un megaoperativo coordinado en distintas localidades de Misiones y Formosa. Durante los procedimientos, los agentes de control consiguieron incautar un cargamento masivo de más de 55.000 unidades de bebidas alcohólicas importadas, entre las que se encontraban cervezas, licores y whiskies de reconocidas marcas internacionales.
Las acciones contra el comercio ilegal y el contrabando estuvieron bajo la órbita de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El organismo estimó el valor comercial de los artículos secuestrados en una cifra superior a los 744 millones de pesos (aproximadamente medio millón de dólares).
El origen de las encomiendas y el circuito de distribución
Las inspecciones se activaron a partir de los lineamientos preventivos de la Dirección Regional Aduanera Noreste. El foco estuvo puesto en el seguimiento de bultos y encomiendas despachados desde puntos limítrofes clave como Puerto Iguazú, Bernardo de Irigoyen y la ciudad de Formosa.
A través del despliegue de la División Investigaciones y Operativa Regional Noreste (DV IRNE), se detectó que desde estas áreas fronterizas se enviaban pallets completos cargados con latas y botellas de origen extranjero con destino a centros de distribución en Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, sin ningún tipo de documentación respaldatoria que acreditara su ingreso legal al territorio nacional.
Para consolidar el caso, los funcionarios de ARCA-DGA cruzaron los datos de las importaciones oficiales registradas de productos idénticos, constatando el origen irregular del cargamento. Posteriormente, se identificó a los remitentes y destinatarios de las cargas, lo que permitió librar órdenes de inspección en diversos depósitos y locales comerciales vinculados a la organización.
Detalle del aforo y destrucción de la mercadería
La discriminación de los productos incautados por las autoridades aduaneras determinó el siguiente balance:
- Cervezas importadas: Más de 45.700 latas y botellas de firmas comerciales como Heineken, Corona, Brahma, Sol, Pilsen y Budweiser, con un avalúo estimado de 170 millones de pesos.
- Bebidas blancas y licores: Un total de 11.490 botellas de primeras marcas como Johnnie Walker, Jägermeister y Absolut, valoradas en 574 millones de pesos.
A raíz del hallazgo, los representantes legales de la Aduana formalizaron las denuncias penales ante los juzgados federales de Posadas, Eldorado, Puerto Iguazú y Formosa bajo la carátula de presunto encubrimiento de contrabando.

Finalmente, la totalidad de las bebidas fue sometida a un proceso de destrucción. Las autoridades sanitarias y aduaneras determinaron que los lotes representaban un riesgo directo para la salud pública, debido a su procedencia ilícita y a la imposibilidad de certificar tanto la trazabilidad de los componentes como las cadenas de conservación óptimas para el consumo humano.
Con información de Clarín.








