Franco Colapinto, susto y desazón tras el mal arranque del Alpine en el GP de Austria de F1: “Bastante frustrante”

Franco Colapinto, susto y desazón tras el mal arranque del Alpine en el GP de Austria de F1: “Bastante frustrante”

El Gran Premio de Austria, tercera cita de la fase europea de la temporada de la Fórmula 1, representaba un desafío especial para la mayoría de los equipos. Con excepción de los de Williams y Aston Martin, los boxes del Red Bull Ring se llenaron de nuevas piezas, entre ellos el de Alpine, la escudería de Franco Colapinto. El argentino esperaba especialmente la incorporación del nuevo alerón delantero, en el que la fábrica de Enstone venía trabajando para corregir el subviraje del A526.

Pero, como en uno de esos memes de expectativa versus realidad, el estreno estuvo lejos de lo imaginado. El auto no transmitió mejores sensaciones y el propio Colapinto lo resumió sin vueltas: “Fue bastante frustrante eso porque esperábamos una diferencia grande de uno a otro y fue muy raro”.

Colapinto, que hace 13 meses dejó el banco de suplentes para reemplazar a Jack Doohan y nunca más abandonó esa butaca, llegaba después de mostrar una evolución en las últimas carreras -incluido su mejor resultado en Canadá- y confiaba en que las novedades técnicas (alerón delantero y endplate, morro, conducto de freno delantero, difusor) le permitieran dar otro paso adelante.

Esa expectativa pareció justificarse en la FP1. Colapinto terminó octavo con un tiempo de 1m08s962, a poco más de un segundo de la punta y seis décimas por delante de Pierre Gasly, que finalizó 14° tras fallar en su intento con neumáticos blandos en una práctica que tuvo a seis rookies en los autos de Charles Leclerc (Ferrari), Gabriel Bortoleto (Audi), Lance Stroll (Aston Martin), Liam Lawson (Racing Bulls), Carlos Sainz (Williams) y Esteban Ocon (Haas).

Sin embargo, esa sensación fue engañosa y lo aclaró en el diálogo con ESPN: en la vuelta que dio con el alerón viejo “casi no hubo diferencia”. En ese tramo de la sesión también se lo escuchó molesto porque el boost -el botón que incorporó la F1 esta temporada para aprovechar el extra de energía del motor eléctrico- no funcionaba. “Está roto”, se quejó en una comunicación por radio con Stuart Barlow, antes de volver al box para colocar el nuevo alerón otra vez.

“Ojalá pueda mejorar; hoy no mejoró. Probé los dos: probé el alerón viejo una vuelta en la FP1 y casi no hubo diferencia, así que fue bastante frustrante eso porque esperábamos una diferencia grande de uno a otro y fue muy raro. Hay que entender un poco porqué no funcionó como esperábamos”, analizó el argentino en ESPN.

Lo que Colapinto explicó después quedó reflejado en la FP2, que también dominó Kimi Antonelli (Mercedes) aunque con un tiempo casi ocho décimas mejor (1m07s796 vs 1m07s014). Desde el comienzo quedó claro que el auto seguía sin encontrar ritmo y Gasly le sacó rápidamente ventaja: después de la primera vuelta cronometrada, el bonaerense era una décima y media más lento (1m10s898) aunque en su primera vez con la goma dura.

También tuvo un susto cuando la acción se reanudó luego de la bandera roja provocada por el Cadillac de Checo Pérez, detenido por una falla mecánica: al argentino se le fue un poco ancho el auto a la salida de la curva 6 pero logró dominarlo a tiempo para evitar un daño mayor. Al regresar con el neumático blando, marcó su mejor tiempo (1m08s862), que lo dejó 16° en una clasificación muy apretada en el medio. Como referencia, Gasly estaba a menos de cinco décimas, pero en el 8° puesto.

Finalmente, ambos mejoraron sus registros (1m08s376 vs 1m08s831) pero para quedar fuera del top 10 en una segunda práctica compleja para el equipo francés, que analizará la data que le deje la incorporación del nuevo ala delantero. De hecho, Colapinto salió con pintura flow-vis para el final del ensayo y, con tanques llenos, hizo un tiempo competitivo para la zona media (1m12s5), mientras que Antonelli giraba un segundo y medio más rápido, demostrando el nivel de los cuatro equipos de punta.

“Para la FP2 hicimos cambios grandes porque el auto no iba bien, iba bastante mal en la FP1, bastante desconectado, en curvas lentas hacía una cosa y en curvas rápidas hacía lo opuesto. Así que era un poco complicado de trabajar. Por eso, hicimos cambios muy grandes para la FP2 y fue todo peor todavía”, explicó un Colapinto resignado.

Con trabajo por hacer y mucha información para analizar cuando el sol se escondiera sobre Spielberg y bajara una temperatura de pista que llegó a los 51°C, el pilarense hizo un balance sin demasiado optimismo. “El auto no estuvo en una ventana correcta en ningún momento y creo que no pudimos entender el porqué todavía”. “Pierre dio un salto grande así que hay que entender la razón de los problemas que tenemos y también por qué el alerón no está funcionando como esperábamos”, sostuvo. Este sábado a las 7.30 será momento del último ensayo antes de la clasificación, el talón de Aquiles para Alpine en lo que va de la temporada.