A principios de milenio, las comedias adolescentes estadounidenses vivían su apogeo. La saga American Pie (1999) triunfaba en taquilla, el humor absurdo de Colega, ¿dónde está mi coche? (2000) seducía a otra generación de espectadores y productos orientados al público femenino, como Una rubia muy legal (2001), además de otros bombazos juveniles de terror irónico, demostraban lo transversal del movimiento. En ese contexto, una película parecía tener el viento a favor para convertirse en otro gran éxito a sumar a la lista, Freddy el colgao (2001). Con el apoyo de un estudio como 20th Century Fox, se trataba de la puesta de largo de uno de los grandes talentos que despuntaban en MTV, el provocador Tom Green (Pembroke, Canadá, 54 años).
“Es una locura que nos dejaran hacer esta película”: ‘Freddy el colgao’ es aún más salvaje 25 años después








