El acuerdo con Irán pasa factura a Trump a cuatro meses de las elecciones legislativas


El acuerdo provisional con Irán que Donald Trump firmó esta semana en Versalles ―ese palacio francés sinónimo de rendición humillante desde 1919― concedía al presidente estadounidense, a cambio de concesiones económicas muy ventajosas para Irán, dos cosas que ya existían antes de la guerra: la promesa de Teherán de no hacerse con armas nucleares y la reapertura del estrecho de Ormuz. Ahora, tras los últimos ataques de Israel en Líbano este fin de semana, incluso eso se le escapa de las manos: Irán volvió a cerrar el estratégico paso marítimo. Lo que incluso entre su propio partido se ha descrito como una capitulación empieza a pasar factura al autor de El arte de la negociación.

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