Pecco Bagnaia y Ai Ogura sacan la cabeza en el GP de la República Checa | Motociclismo | Deportes

Pecco Bagnaia y Ai Ogura sacan la cabeza en el GP de la República Checa | Motociclismo | Deportes

Hacía ocho meses que Pecco Bagnaia no se mostraba tan eficaz encima de la Ducati. Una moto que no hace tanto dominaba mejor que nadie y que se le empezó a atragantar cuando al otro lado del garaje apareció la figura de Marc Márquez, una máquina de triturar rivales y, especialmente, compañeros de equipo. El tricampeón italiano y piloto más laureado de la fábrica de Bolonia se desgañitó de alegría este sábado, el puño en alto y la sonrisa bien ancha, con una victoria inapelable en la sprint del GP de la República Checa, donde superó a la Aprilia del japonés Ai Ogura, por primera vez poleman en MotoGP, y a la Desmosedici de su compañero de garaje y defensor de la corona.

Una elección acertada de las gomas bajo el calor achicharrante y una salida fulgurante bastaron a Bagnaia para colocarse primero en la primera curva y tirar enfrente del grupo, inalcanzable esta vez para el resto. Desde el GP de Malasia del curso pasado, a finales de octubre, no se subía al cajón más alto. Con un ritmo superior en el tramo inicial de la prueba, llegó a poner un segundo de por medio con sus acompañantes en el podio en cuatro vueltas, y luego supo gestionar a placer y mantener una distancia prudencial hasta cruzar la meta, evitando las acometidas de sus perseguidores, que fueron de menos a más sin lograr sacarle de sus casillas.

“Sabía que tenía que salir bien y hacer tres vueltas fuertes, era crucial. Luego solo necesitaba mantener el ritmo constante. Es una victoria que nos anima mucho de cara a mañana”, apuntaba el ganador, tercero en la cronometrada. “Trabajo con tranquilidad, sin tocar mucho la configuración después de dar un primer paso en Jerez y otro en Mugello. Ahora todo se mueve en la dirección adecuada”, apuntó al intentar explicar qué ha cambiado para él después de muchos meses sin encontrarse.

A su lado, haciendo gala del mejor estoicismo nipón, Ogura se bajó de la moto como si fuera otro día más en la oficina. “Estoy contento por el crono, pero no del todo con la carrera. Hemos identificado dónde podemos mejorar un poco, hay dos o tres curvas que puedo trazar mejor”, se limitó a señalar tras conseguir la primera pole de su vida en MotoGP, la primera de un piloto japonés en seis años. El campeón de Moto2 lleva tiempo apuntando maneras, y este domingo tendrá una oportunidad de oro para descorchar su palmarés de victorias con los grandes.

La caída del cabecilla del certamen, el italiano de Aprilia Marco Bezzecchi, a dos vueltas del final permitió que todos sus rivales volvieran a darle un buen mordisco a su liderato. El riminés ha acumulado nueve de sus diez caídas en lo que va de curso los sábados, su gran cruz en un año donde ha ganado más que nadie los domingos (cuatro victorias y seis podios en ocho citas). Su compañero Jorge Martín, que remontó de la décima plaza hasta la quinta, se situó a 15 puntos en el casillero, mientras que Fabio Di Giannantonio fue cuarto y se acerca a 36 puntos, a menos de un fin de semana de competición perfecto de distancia.

La carrera estuvo marcada por varias caídas, empezando por la del novato brasileño Diogo Moreira, meritorio con la sexta plaza en la parrilla y capaz de situarse en el podio en los primeros compases de la sprint. El de Honda, sin embargo, se fue al suelo en la curva 12 antes de completar la vuelta inicial. Cayeron también Maverick Viñales, irreconocible con la KTM todavía, su compañero Pedro Acosta y otras dos Honda, las de Carl Crutchlow y Luca Marini.

Alex Márquez, que había vuelto a la acción este viernes tras su duro accidente de hace poco más de un mes en Montmeló, decidió retirarse tras la batalla contra el crono (14º) para preservar su físico, todavía frágil. “Había más que perder que ganar, por eso decidimos que no valía la pena arriesgarse y agravar las lesiones”, convino el piloto del equipo Gresini, contento por haberse sentido mejor de lo esperado encima de la moto.

Su hermano, el vigente campeón, solo pudo ser quinto en la cronometrada tras su exhibición en el GP de Hungría, pero luego remontó a un podio que le sitúa a 65 puntos del líder: en un fin de semana y medio —dos sprint y un Gran Premio— ha recortado 46 puntos en la tabla y mantiene todas las opciones para conseguir la décima corona mundialista. “He dado más de lo que tenía para llegar. Pero una vez ahí, necesitas mucho más para poder adelantar, me faltaba para atacar”, aseguró el 93. “Estamos contentos, al final es el primer podio del año en un circuito de derechas, pero será una carrera larga y de poca gestión. Hay que creer en que volveré a pilotar como yo sé”, remató cuando le preguntaron si creía ya en la remontada.