Cuando Erik Thorstvedt (Stavanger, Noruega, 63 años) escucha el himno noruego antes de un partido del Mundial 2026, sabe exactamente lo que siente su hijo Kristian. Sabe cómo pesa la camiseta. Sabe cómo se acelera el corazón. Sabe cómo una jugada puede acompañarte toda la vida. Hace 32 años era él quien estaba ahí abajo. Portero de la Noruega que regresó a una Copa del Mundo en Estados Unidos 1994 después de más de medio siglo de ausencia. Hoy observa el torneo desde otro lugar. Desde la grada emocional de los padres.
Haaland, Thuram, Kluivert y Simeone: padres e hijos que jugaron un Mundial, el mismo sueño y dos generaciones








