su unión de 20 años y una sincronización única

su unión de 20 años y una sincronización única

La zaga de la Scaloneta debería tener un cartel que diga: “No pasarás”. O una simple y elemental advertencia: “Aténgase a las consecuencias en caso de avanzar”. Sucede que Cristian Romero y Lisandro Martínez, los marcadores centrales por los que se inclinó Lionel Scaloni para el inicio del Mundial 2026, son la reencarnación de Roberto Perfumo y de Daniel Alberto Passarella. Y no se trata de comparar la jerarquía de cada uno de ellos, sino que se habla de la personalidad y de las características. Juegan, defienden y pegan, si hace falta; antes aquellos y ahora estos. Por algo a Licha lo apodan “Carnicero” y de Cuti sus compañeros dicen que “está loco”.

Son amigos Cuti y Licha. Comparten la habitación desde hace bastantes años en la Selección y tienen una sola afición: el diálogo. “Cuando venimos acá disfrutamos y nos ponemos al día. La tele no se prende y la Play no se usa. Charlamos, nos ponemos a jugar al truco, a tomar mate. Pero yo creo que así son todos en este grupo. Después de irnos se mantiene la relación, se llaman por teléfono. La mayoría son amigos”, le contaron a dúo a Clarín en 2022. Hay rituales inalterables, como el otro de encender un palo santo en la concentración.

Scaloni le revalidó la confianza a Martínez con su inclusión en el equipo titular ante Argelia. Se presumía que Nicolás Otamendi iba a empezar desde el inicio porque Licha había regresado hacía pocas semanas de una lesión importante y le costó afianzarse en Manchester United, más allá de que terminó jugando bastante. Además, recién había vuelto a ponerse la celeste y blanca en el amistoso previo ante Honduras, tras una espera de 598 días. Pero para el entrenador nacido en Pujato, la dupla ideal es la de Cuti-Licha (fueron titulares en la Copa América 2024) porque tiene juventud, potencia y una salida muy limpia. Un dato: ambos terminaron con 75 toques de balón, apenas cinco menos que el líder Enzo Fernández. Otra estadística: jugaron 11 veces desde el inicio en la Scaloneta y ganaron 7 duelos, empataron 3 y solo perdieron ante Colombia, 1-2 en Barranquilla.

De los dos, Martínez fue el que tuvo el mejor rendimiento, muy a pesar de una mala entrega en el amanecer del duelo ante los africanos que casi puso en apuros a Emiliano Martínez. Después, el ex Defensa y Justicia realizó un par de cruces con su sello. También fue vital en el inicio de muchas de las mejores jugadas elaboradas que regaló la Scaloneta.

“Fuimos tranquilos, pacientes para encontrar el primer gol; fuimos de menos a más. Arrancamos mirando cómo se movían, cómo se paraban. Estuvimos inteligentes para pegar cuando debíamos”, explicó Martínez tras el 3-0 sobre Argelia. Y sumó: “Me siento bien, me he preparado para el Mundial. Hay que disfrutar cada momento. Tenemos que ir partido a partido y no volar tan alto”

A Cuti, que igualmente tuvo una destacada actuación, se lo notó un poco falto de ritmo, principalmente cuando tuvo que salir a presionar a la mitad de la cancha. De todos modos, eso era algo que contemplaba Scaloni porque el cordobés había sido titular por última vez el 14 de abril en Tottenham.

“Empezamos con el pie derecho y hay que disfrutarlo. Quiero agradecer al cuerpo médico de la Selección, especialmente al kinesiólogo Luisito García, que no la pasó bien en los últimos días y que me hizo llegar de la mejor manera. Estuvo al lado mío en Inglaterra y me puso al ciento por ciento para llegar al Mundial”, dijo Cuti tras la victoria ante los argelinos.

Ambos, además, se rindieron a los pies de Messi. “A Leo solo hay que darle amor”, sostuvo Licha. “Es el mejor de todos los tiempos y hay que disfrutarlo. Es nuestro ancho de espadas”, sostuvo el cordobés.

“El Cuti y Lisandro se cortarían las venas uno por el otro, se conocen hace un montón, están todo el día juntos. Un error de uno hace que a lo mejor sea más chiquito porque el otro lo banca, le dice ‘no pasa nada’, o lo arregla sabiendo que es un amigo. Parecen tonterías, pero no. Hace una química diferente. En el fútbol cuenta y mucho”, supo confesar Lionel Scaloni.

Pasó el debut contra Argelia y, si la Selección quiere volver a recorrer el camino hacia la gloria, necesitará de los goles de Lionel Messi, de la creatividad de sus mediocampistas y de la eficacia de sus delanteros. Pero también de una defensa que imponga respeto. Y Cristian Romero y Lisandro Martínez transmiten justamente eso: seguridad, carácter y una personalidad que intimida. Con ellos en el fondo, el cartel de advertencia parece estar más vigente que nunca: pasar no será sencillo.