El curioso entrenamiento de Inglaterra y la máxima preocupación de Tuchel antes del debut ante Croacia en Kansas City

El curioso entrenamiento de Inglaterra y la máxima preocupación de Tuchel antes del debut ante Croacia en Kansas City

El juego de las comparaciones es inherente a los argentinos. No hay manera de mirar algo sin pensar en lo propio, en lo argento. Por eso llamó la atención el desarrollo del entrenamiento abierto de Inglaterra, previo al debut de mañana a las 17 ante Croacia, en Dallas. No fueron más de 20 los periodistas que se acercaron al Swope Soccer Village del Sporting Kansas City para ver en acción a los dirigidos por Thomas Tuchel (a los ensayos de Argentina en esta ciudad asisten más de 200 comunicadores). Y, lo más curioso, casi no hablaron durante los 15 minutos que duró la atención a la prensa, en la que solo se podían tomar imágenes. Hasta se escuchaban los ruidos de los autos que circulaban por la autopista cercana y el vuelo de un par de palomas.

Los ingleses llegan como uno de los grandes candidatos al Mundial, competición que ganaron por única vez en 1966. “Para motivar a los jugadores, el entrenador decidió que el entrenamiento de hoy sea con música”, avisa uno de los trabajadores de prensa. Se toma largos segundos para explicar la iniciativa y pregunta, con extrema amabilidad, si se necesita algo más antes de terminar la respuesta. Así, desde un altoparlante ubicado en la mitad de la cancha, sonaron canciones de artistas ingleses, con un ritmo de electrónica suave.

Hubo risas y muchos juegos en los pocos minutos que se pudieron observar. Como suele ocurrir en los planteles, el preparador físico fue el encargado de llevar adelante la primera parte de la práctica. Tuchel analizó todo desde la distancia. Y Harry Kane fue el primero de la fila, como si fuese plenamente consciente de que el mensaje de liderazgo también se transmite a través de los pequeños actos. El goleador de Bayern Múnich (marcó 64 goles en 56 partidos durante la temporada) interactuó lo justo y necesario con sus compañeros y se mostró concentrado hasta en los ejercicios más sencillos.

Otra peculiaridad: cuando el responsable de prensa avisó que quedaban tres minutos, los periodistas comenzaron a acomodar sus cosas para retirarse del lugar. Nada de mendigar algunos segundos más o de estirar la estadía hasta lo imposible.

A Thomas lo conozco desde Bayern Múnich y me encanta su personalidad, sus ideas para el equipo y la manera en la que me hizo jugar. Ha trasladado esos métodos a la selección”, elogió el capitán Kane a Tuchel. Y agregó: “Jugar para Inglaterra es lo que más me gusta. Vestir esta camiseta es algo que hago con muchísimo orgullo. Intento marcar el tono para mis compañeros, el equipo, los aficionados y el país. Liderar a otro grupo en otro Mundial es una sensación muy especial. Llegamos con altas expectativas. Estoy muy emocionado. Me siento tan bien como nunca y no puedo esperar a que esto empiece”.

El principal temor de los ingleses es el calor de Estados Unidos. Según reveló la prensa británica, Tuchel les recomendó a sus dirigidos que pasaran las vacaciones previas al Mundial en destinos con un huso horario y un clima similares a los de Norteamérica. La idea era reducir al mínimo el margen de error.

También hubo novedades durante la mañana en Kansas City: el lateral Tino Livramento quedó descartado del Mundial debido a una lesión en la pantorrilla y el defensor de Chelsea Trevoh Chalobah fue convocado como reemplazante. Se incorporará al plantel en las próximas horas.

Más cómoda, alejada del ruido, Croacia afrontará su séptima participación mundialista confiada en su capacidad competitiva. Los balcánicos han subido al podio en tres de las siete Copas del Mundo que disputaron, un mérito especial para un país que no llega a los cuatro millones de habitantes y que ha enlazado dos generaciones doradas: la primera capitaneada por Davor Suker y la segunda por Luka Modric.

Con 40 años, Modric es un rara avis que ha ofrecido un rendimiento digno en Milan y afronta su último Mundial todavía como referente indiscutido del equipo de Zlatko Dalic. Lo mismo ocurre con el eterno Ivan Perisic (37 años), quien, aunque ya no posee el desborde de otros tiempos, sigue siendo una importante arma ofensiva.

Se presume un duelo apasionante en Dallas, con dos figuras mundiales como Kane y Modric. Para los ingleses, además, el choque ante los croatas funcionará como una suerte de revancha tras la semifinal que perdieron frente a ellos en Rusia 2018.

Inglaterra y Croacia llegarán a Dallas por caminos muy distintos, pero con una misma ambición. Los ingleses cargan con el peso de la candidatura y la obligación de confirmar en la cancha todo lo que prometen sus nombres. Los croatas, en cambio, vuelven a apoyarse en su tradición competitiva y en una generación que se resiste a bajar el telón. El escenario está listo para un estreno de alto voltaje. Por eso AT&T Stadium lucirá repleto.