Claudio Barrelier quedó cercado por las pruebas como único autor de abuso sexual y homicidio triplemente calificado

Claudio Barrelier quedó cercado por las pruebas como único autor de abuso sexual y homicidio triplemente calificado

Este martes, 16 de junio, el fiscal Raúl Garzón agravó aún más la situación procesal de Claudio Barrelier. A la imputación por el homicidio de Agostina Vega (16), le sumó tres agravantes: alevosía, criminis causae y por mediar violencia de género. Además, le agregó otra calificación legal: abuso sexual con acceso carnal.

Con esa acusación a las 11 de la mañana comenzó la indagatoria, el acto en el cual la Justicia permite que un imputado se defienda. Asistido por el defensor público, Jorge Cassini, Barrelier se abstuvo de declarar.

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Un crimen en soledad

Las pruebas reunidas en 21 días de investigación, desde que comenzó la búsqueda de Agostina, lo comprometen en forma contundente. El fiscal trabaja sobre la hipótesis de que actuó solo. Pergeñó el encuentro con Agostina, el sábado 23 de mayo. Durante aquella jornada estuvo con ella y su mamá, Melisa Heredia, en dos oportunidades. La citó, ella acudió alrededor de las 22:30 engañada imaginando que preparaba una “sorpresa” para su madre.

La hizo bajar a dos cuadras de su casa, ubicada en Juan del Campillo 878, barrio Cofico. Caminando llegaron hasta ahí. Una vez adentro, la habría atacado sexualmente. Ella se defendió y él continuó la agresión hasta asfixiarla mecánicamente y quitarle la vida. Por eso, la imputación incluye el agravante de “criminis causae”.

Consumado el homicidio, se habría instruido cómo hacer desaparecer el cuerpo. Conocía a la perfección que en torno a su casa había cámaras de seguridad. No podía sacar el cuerpo tal como estaba. Por esa razón, habría emprendido una tercera instancia del proceso trágico: desmembrarla para poder sacarlo en bolsas. Llamó la atención la precisión con la cual lo hizo.

De barrio Cofico, recién el lunes por la mañana se fue al lugar donde depositó los restos de la víctima. Lo hizo en el Ford K de una de sus parejas, Soledad Andreani, también detenida e imputada por presunto encubrimiento agravado.

Encubrimiento

En ese tiempo -siempre según la investigación- tuvo la cobertura de su amigo e inquilino, Osvaldo Fassetta, para desorientar la búsqueda de la adolescente. Se presentó a Melisa y desde esa posición, desvió la búsqueda instalando la idea de que Agostina se había encontrado con Franco, un amigo. El jueves será el turno de la indagatoria de Fassetta.

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En relación a Soledad Andreani -quien será indagada el viernes-, la investigación la ubica también en una posición de ocultamiento. Ella sostuvo y amparó las mentiras de Barrelier hasta que le allanaron la casa, los primeros días de junio.

No solo le prestó su auto, el Ford K negro, en el que Barrelier trasladó los restos de Agostina hasta Ferreyra el lunes 25 de mayo. Ella reconoció tardíamente que le llamó la atención la suciedad y la tierra del vehículo y de su amigo. Dijo que lo vio “nervioso y preocupado”. Sin embargo, por la tarde ese mismo día estuvo a su lado cuando lo encontró Gabriel Vega, padre de Agostina. No solo estuvo presente, sino que dio explicaciones mientras continuaba la búsqueda de la adolescente.

Ni siquiera el día siguiente, martes 26, después de la detención de Barrelier ella reaccionó y aportó información a la causa.

Una personalidad distante

Luego de la indagatoria, Barrelier fue trasladado nuevamente al complejo penitenciario de Bouwer. El continúa aislado, sin contacto con el resto de la población carcelaria.

El trato con el personal está limitado a cuestiones básicas. Está totalmente abstraído de la realidad, sin contacto con medios de comunicación ni dispositivos electrónicos.