Lydia Rodríguez, vocalista de Presuntos Implicados, ha anunciado su salida del grupo acusando “maltrato” y “control”. La artista ha denunciado en sus redes sociales situaciones “intolerables”, como “presión estética”, que la han desgastado “psicológicamente”. “Nunca olvidaré el día en que un manager de la banda me soltó una frase que me marcó: ‘Cuando subas al escenario, todos te tienen que querer follar’. Cosas que hoy en día, afortunadamente, son intolerables y denunciables, y por las cuales aún no he recibido ni una sola disculpa”, relata.
“El control sobre mí llegó a ser tan extremo que no tenía libertad de expresión en lo absoluto, ni siquiera para hablar de lo que yo quisiera en mis redes personales, arrebatándome la libertad de ser quien realmente soy”, ha escrito la artista madrileña de 46 años. “Lo más doloroso de todo esto fue la absoluta falta de compañerismo. Ellos fueron conocedores de los maltratos que sufrí y jamás me defendieron”. Rodríguez asegura, ademas, que las situaciones que vivió fueron “alimentadas por el ego exagerado de los otros componentes” del grupo.
También ha recordado en el comunicado a Sole Giménez —anterior cantante de Presuntos Implicados— cuya salida del grupo en 2006, “con la perspectiva del tiempo”, entiende “perfectamente”. Rodríguez, que llegó a la agrupación hace 17 años, reconoce una mezcla de sentimientos: por un lado, ha agradecido “el apoyo, cada aplauso y el amor incondicional de los fans, que le harían recorrer este camino mil veces más”. Pero, por otro, dice tener la “absoluta certeza de que es el momento de cerrar una etapa”. “Detrás de los escenarios ha sido muy distinto de lo que se veía bajo los focos”, ha descrito.
Durante mucho tiempo, asegura, la hicieron sentir completamente excluida y sin voz ni voto. A esto le suma una “presión estética constante”. “Me hicieron sentir mal de forma sistemática con mi peso, mi ropa, mi maquillaje y mi pelo, como si mi valía como artista dependiera de encajar en unos cánones absurdos”, ha sentenciado Rodríguez, que asegura que le provocó un “desgaste psicológico”.
Mientas, Nacho Mañó, uno de los integrantes del grupo, respondió a las acusaciones de vocalista: “Ha estado mi cara en televisión durante 20 minutos con la palabra ‘maltrato”, comienza un mensaje colgado en sus redes sociales. El músico valenciano de 62 años dice que se “está poniendo en tela de juicio su honorabilidad y buen nombre”. “Con la cantidad de periodistas que conozco, algunos de los cuales dicen ser amigos, ninguno ha tenido el gesto de publicar algo en mi defensa”, lamentó. En su mensaje, Mañó afirma que no participará en ninguna entrevista porque no cree en su valor y para protegerse: “Que hable la música a partir de ahora. Y hablará”.
Lydia Rodríguez ha finalizado su texto “ilusionada por el futuro”: “Me voy con la cabeza alta. Quiero que sepáis que esto no es un punto y final para mí: ya me estoy preparando para lanzar nueva música, un proyecto propio donde mi voz -en todos los sentidos- sí sea escuchada y donde podré reencontrarme con todos vosotros desde la libertad, la dignidad y el respeto”, ha zanjado.








