Un intenso y sorpresivo careo se realizó este jueves en una nueva audiencia del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entre la psiquiatra Agustina Cosachov y la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini.
Fueron apenas 25 minutos de un ida y vuelta donde se pusieron en discusión cuatro contrapuntos que señaló Vadim Mischanchuk, defensor de Cosachov, respecto de la declaración de Forlini realizada en la última audiencia.
A las 12.25 se sentaron frente a frente. A un costado, en el estado, miraban atentamente los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Minutos antes la defensa de Forlini, a cargo de Nicolás D’Albora y Agustín Varela, no habían aceptado el pedido realizado por el abogado de Cosachov, Vadim Mischanchuk.
Tras un cuarto intermedio y luego de que su clienta insistió que estaba en condiciones de realizar el careo. Los jueces le señalaron que no estaba obligada a hacerlo, pero igualmente aceptó.
Primer punto del careo
El primer punto en discusión fue que Forlini declaró que para la externación del paciente Maradona solo lo que se firmó en el acta el día 11 de noviembre y no lo que sostuvo Cosachov, que fue para una internación domiciliaria que incluyera un medico clínico, neurólogo, una ambulancia con aparatología y enfermeros 24 horas, preferentemente hombres y con especialización en adicciones.
“La doctora argumenta que ha solicitado una internación domiciliara. Yo quiero decirle que ese papel nunca me llegó. No lo presentó en la reunión. El 11 me llega el primer pedido. Sabía que Swiss Medical estaba en desacuerdo que vaya al domicilio y ustedes se hicieron responsables de que iba al domicilio”, dijo Forlini.
Cosachov aclaró primero que no tiene nada “en contra” de la coordinadora, quien “es la personalización de la empresa”. “No me parece llamativo que tenga la misma opinión de Charosky (Gabriel, auditor de la prepaga), que dijo que mi pedido fue prematuro. Hice el pedido el 4 y fue por prevención y prevenir tiempos de la prepaga”.
“El punto es si lo pediste o no, y no lo pediste. No elevaste el pedido a mi área. No había nada autorizado, era una búsqueda de personal. Doctora, ustedes nunca presentaron esa nota en la reunión, y lo digo mirándote a los ojos. Solo tenía su pedido de acompañantes terapéuticos y enfermería las 24 horas”, respondió Forlini.
La psiquiatra agregó que no era su responsabilidad de que no le llegara la nota con el pedido. “Lo pedí el 4, se sostienen durante todas las reuniones de Swiss Medical y la Clínica Olivos. El 11 Dornelli (Germán, empleado de Riesgos de Swiss Medical) manda mail con las mismas prestaciones que pido. Ahora, qué pasa entre el 11 del mediodía, cuando sabíamos que el paciente se iba a ir, y aparece (Mariana) Flichman, la Gerenta de Riesgos. ¿Cómo vas a pensar que Swiss Medical no va a cumplir con un paciente vip como decía que era en todos los mails? Me parece indignante”, expresó.
“Firmaste una documentación que no leíste. Flichman dijo que la leyó, yo no participé. Desconozco tus charlas previas en la Clínica Olivos, desconozco lo que pasó antes, si lo firmaste no puedo argumentar nada”, refutó Forlini.
“Puede ser que no haya llegado, pero yo nunca cambié mi criterio. El 11 se reafirma y es claro que te llega otra cosa. El pedido estuvo y está”, concluyó.
El segundo punto del careo
El segundo punto del careo fue que en el juicio Forlini habló del pedido de un médico clínico interconsultor cuando, según la declaración de Cosachov, lo que se solicitó fue un médico clínico y un neurólogo.
“Me resulta reiterativo que era claro que pedimos un médico clínico y neurólogo. Siempre se insistió, todos los testigos lo han dicho. Jamás surgió la deferencia entre cuidados e internación domiciliaria. Para mí fue claro el pedido de internación, entiendo que decís que no te llegó, pero el pedido estuvo y el 11 el criterio no cambió hasta las 12 del mediodía, algo pasó”, insistió Cosachov, quien se sentó del lado derecho de los jueces.
Forini, que se mostró firme durante todo el careo, indicó que tanto Cosachov como el neurocirujano Leopoldo Luque “eran el equipo de médicos tratantes” de Maradona.
“El primer día me marcaste la cancha, los médicos en la casa eran ustedes. Me dijiste que vos ibas a llevar la historia clínica y que iban a estar a cargo del paciente”, sostuvo Forlini y afirmó que “es contradictorio” que la prepaga brinde un médico clínico cuando había aclarado en el acta de externación que el paciente no tenía el alta clínica firmada, sino el alta médica.
“No se pidió medico interconsultor sino un médico clínico. Me parece hasta contradictorio el término que usas porque si hubiese sido interconsultor, vos me tenías que haber transmitido el informe y nunca pasó. Si yo hubiese sido la médica tratante, ¿no tendría que haber recibido ese informe?”, contraatacó Cosachov.
El tercer punto del careo
La tercera cuestión por debatir entre ambas imputadas fue el contenido de la reunión por Zoom del 14 de noviembre, en la que asistió la familia, Cosachov y autoridades de Swiss Medical.
Según Cosachov, el motivo fue por las prestaciones solicitadas y que no tenían, mientras que Forlini insistió que fue porque los enfermeros tenían problemas para la toma de signos vitales del paciente y la ingesta de medicamentos.
El juez Gaig dio por entendida que la cuestión se discutió en el punto anterior del careo.
El cuarto punto del careo
Finalmente, el cuarto y último punto se basó en el pedido de aparatología y en la presencia de una ambulancia en la casa del lote 45 del barrio San Andrés de Benavídez, donde Maradona fue tras su externación.
Forlini afirmó que no se pidió el equipamiento y Cosachov sostuvo que se solicitó una ambulancia.
“Dentro del pedido de la orden de externación está la ambulancia, y dentro de la ambulancia, el equipamiento”, dijo el psiquiatra.
Forlini le respondió que no vio esa documentación. “Hablamos un millón de veces y no la reclamaste”. Forlini reveló además que le pidieron un médico clínico, lo que provocó que la defensa de Luque pidiera que conste en actas.








