las becas que pagan pasajes, universidad y alojamiento

las becas que pagan pasajes, universidad y alojamiento


En los últimos años creció el interés por estudiar, trabajar o vivir una temporada en Japón. Es que la cultura popular y la gastronomía del país asiático generó un boom entre los argentinos. La tendencia se refleja en el aumento de postulaciones a las becas académicas que cada año ofrece el Gobierno japonés.

La nueva convocatoria para 2026 ya está abierta y permite acceder a carreras universitarias, tecnicaturas, maestrías, doctorados y programas de perfeccionamiento docente con todos los gastos cubiertos.

El programa es impulsado por el Ministerio de Educación de Japón y ya permitió que más de 578 argentinos viajaran al país asiático desde la llegada del primer becario nacional, hace 62 años.

Actualmente, cerca de diez argentinos son seleccionados cada año para estudiar en universidades e instituciones japonesas.

Qué cubren las becas para estudiar en Japón

Uno de los principales atractivos del programa es que la cobertura es total. Los seleccionados reciben pasajes aéreos de ida y vuelta, matrícula universitaria, exámenes de ingreso, seguro médico y una asignación mensual destinada a alojamiento, alimentación, transporte y gastos personales.

Según comunicaron desde la Embajada de Japón, el beneficio puede representar una suma equivalente a unos 15 millones de pesos anuales por estudiante.

La gran incógnita: el idioma

Entre quienes sueñan con estudiar en Japón aparece siempre la misma duda: ¿es necesario saber japonés? La respuesta depende del programa elegido.

“Para los programas de Beca de Carrera Universitaria y Beca Técnica, el conocimiento del idioma japonés es fundamental, ya que la carrera se realizará completamente en idioma japonés”, le dijo a Clarín Noemí Murakami, asistente de becas del Centro Cultural e Informativo de la Embajada de Japón en Argentina.

Aunque estas becas incluyen un año intensivo de japonés previo al inicio de los estudios, la especialista remarcó que es importante llegar con conocimientos previos.

En los posgrados el panorama es diferente. “Para el programa de Beca de Posgrado existe la posibilidad de investigar en inglés, pero aun así el idioma japonés será necesario para la vida cotidiana”, dijo. Por eso, quienes ya estudian japonés parten con ventaja.

“Si hay verdaderas intenciones de obtener esta beca y vivir esta experiencia, recomendamos fuertemente iniciar los estudios de japonés cuanto antes”, agregó Murakami.

El inglés, en tanto, resulta prácticamente indispensable para quienes aspiran a realizar investigaciones, maestrías o doctorados, ya que gran parte de la bibliografía, los proyectos académicos y la comunicación universitaria se desarrollan en ese idioma.

Qué se puede estudiar

La Beca de Posgrado (Kenkyuryugaku) está destinada a graduados universitarios que quieran realizar investigaciones académicas, maestrías, doctorados o especializaciones en universidades japonesas. Tiene una duración de entre un año y medio y dos años, e incluye un curso de seis meses de idioma japonés. Para postularse es necesario contar con título universitario, haber completado al menos 16 años de educación formal y tener hasta 34 años.

Por su parte, la Beca para Carrera Universitaria (Gakubu) permite cursar una licenciatura completa en Japón. Está orientada a jóvenes de entre 17 y 24 años que hayan finalizado el secundario o estén cursando el último año. El programa tiene una duración total de cinco años e incluye un año intensivo de japonés antes de comenzar la carrera de grado.

Muchos de los postulantes buscan estudiar y conocer Japón en profundidad.

Otra alternativa es la Beca Técnica (Senshugakko), pensada para quienes buscan una formación terciaria. El programa dura tres años: un primer año de aprendizaje intensivo del idioma japonés y dos años de estudios técnicos. Las áreas disponibles incluyen tecnología, comercio, moda, nutrición, educación, bienestar y otras especialidades. Al igual que la beca universitaria, está dirigida a jóvenes de entre 17 y 24 años que hayan completado la escuela secundaria o estén próximos a terminarla.

Los jóvenes que terminan el secundario pueden postularse para realizar una carrera universitaria completa o una tecnicatura en Japón. “Las carreras más solicitadas son Manga y Animé, Ilustración, Fotografía, Traductorado o Letras japonesas”, señaló Murakami a Clarín.

La beca universitaria permite cursar una carrera de grado durante cinco años, incluyendo un año previo de japonés intensivo. También existe la posibilidad de realizar carreras técnicas de tres años en áreas como tecnología, nutrición, educación, bienestar, comercio, moda o cultura.

Para quienes ya tienen una licenciatura en Argentina, la oferta se amplía hacia maestrías, doctorados y especializaciones. “Han viajado licenciados en música, diseñadores, arquitectos, médicos, psicólogos, ingenieros, geólogos, economistas, abogados y biólogos, entre muchos otros”, detalló.

La beca cubre todos los gastos.

Además, existe una línea específica destinada a docentes de primaria y secundaria que buscan perfeccionarse en universidades japonesas.

“Hemos tenido casos de profesores de música, inglés, lengua, educación física, geografía o arte. Las posibilidades son muy amplias”.

El furor argentino por Japón

“Vemos que muchos se postulan para conocer Japón por dentro y comprobar todo aquello que saben, o sienten saber sobre Japón, desde las tradiciones hasta la tecnología que se funden y crean algo que no se encuentra en otra parte del mundo”, dijo Murakami para Clarín.

Según contó, muchos candidatos llevan años estudiando japonés y tienen como objetivo combinar esa pasión cultural con una formación académica de alto nivel.

“Muchos llevan años soñando con vivir en Japón. Las becas permiten unir ese sueño con sus profesiones”, afirmó.

Agustín Pinchevsky fue uno de los beneficiarios del programa. Estudió traducción e interpretación con orientación en negocios en el Bunka Institute of Language, en Tokio. “Estudiar en un país con una cultura tan interesante y distinta a la propia representó un gran desafío, pero también me trajo un sinnúmero de vivencias únicas e inolvidables”, expresó.

Durante su estadía convivió con estudiantes de distintas partes del mundo, participó de programas de intercambio cultural y profundizó sus conocimientos sobre idioma y sociedad japonesa. “Gracias a esos años en Japón, no solo mi nivel en el idioma sino mi vida en general se vio enriquecida, tanto a nivel personal como profesional”.

Otra de las ex becarias es Mariana Varela, quien realizó una maestría en Media & Governance con orientación en ciberinformática en la Universidad Keio.

“Más allá de lo académico, fue una experiencia que definió mi camino profesional”, señaló. Hoy lidera el departamento de Investigación de Experiencia de Usuario de Banco Santander en Argentina.

Si bien para muchos argentinos estudiar y vivir en Japón parece un objetivo difícil de alcanzar por los costos que implica, estas becas abren una puerta para hacerlo posible. Cada año, estudiantes y profesionales viajan al país asiático para formarse y vivir una experiencia que suele marcar un antes y un después en sus vidas.