cómo es el itinerario de la delegación que tendrá que volver a México tras sus partidos

cómo es el itinerario de la delegación que tendrá que volver a México tras sus partidos

La FIFA se tomó de otro modo los conflictos bélicos que atraviesan la Copa del Mundo. Así como en la Eliminatoria al Mundial de Qatar 2022 no le permitió participar a Rusia por su intervención bélica en Ucrania, en este permite la participación de dos países en guerra: Estados Unidos, coorganizador del certamen e integrante del Grupo D; e Irán, en el Grupo G. La posibilidad fue festejada por el presidente de la entidad, Gianni Infantino.

“En marzo de este año todos veían imposible la participación de Irán en este mundial. Sin embargo, estoy muy contento con el apoyo del gobierno mexicano. Sin ellos, esto no hubiera sido posible, pues era una situación muy complicada que escapaba de nuestro control”, se jactó el máximo dirigente del fútbol mundial.

Sin embargo, una serie cuestiones logísticas no remiten, justamente, a un intervalo de paz. Sucede que la política migratoria de Estados Unidos no es indulgente en tiempos de Mundial. Del mismo modo que no permitió el ingreso de Omar Artan, el primer somalí elegido para arbitrar un Mundial, otorgó un visado particular para la delegación iraní, que no cuenta con el mismo permiso para todos sus integrantes y una parte solo podrá permanecer en territorio estadounidense durante el día, sin posibilidades que su estadía se extienda siquiera hasta el día siguiente.

“Se han concedido los visados necesarios para que Irán compita en la Copa del Mundo, incluidos los de atletas y el personal de apoyo necesario. No permitiremos que el equipo iraní abuse de este sistema para introducir terroristas en Estados Unidos bajo falsas pretensiones”, le dijo una fuente del Departamento de Estado de Estados Unidos al periódico The Guardian.

La delegación tiene su base en Tijuana, México, pero inicialmente tenía previsto hacerlo en Estados Unidos, en Tucson, Arizona, pero decidieron la mudanza ya que hasta último momento Estados Unidos no expidió el visado.

Durante la primera fase, Irán jugará todos sus partidos en Estados Unidos: el 15 y 21 de junio lo hará en Los Ángeles ante Nueva Zelanda y Bélgica respectivamente y viajará a Seattle para medirse con Egipto el 26 de junio. El plantel y parte del cuerpo técnico, tendría un “visado de entrada múltiple” que les permite entrar al país con anterioridad al encuentro y dejarlo hasta dos días después.

“Los visados emitidos para la selección nacional son visados de entrada múltiple, y el equipo nacional llegará al recinto del partido un día antes del primer partido y, para los siguientes encuentros, dos días antes de cada encuentro”, confirmó el portavoz de la federación iraní de fútbol, Amir-Mahdi Alavi, a la televisión estatal.

Sin embargo el resto de la delegación -entre ellos videoanalistas y otros miembros del cuerpo técnico y cocineros- no cuenta con la misma facilidad y únicamente pueden ingresar a Estados Unidos y abandonar el país en la misma fecha. “Podemos entrar por la mañana y debemos salir el mismo día”, explicó el embajador iraní en México, Abolfazl Pasandideh a los periodistas.

Pero no se terminan ahí las controvertidas decisiones por parte de los organizadores, ya que la federación iraní denunció el bloqueo de las entradas oficiales para compradores de ese país: los simpatizantes que planean seguir a su selección tendrían los pasajes de avión y estadía, pero a último momento se quedaron sin entradas.

“Hemos informado a FIFA que, tan pronto como escuchemos consignas políticas en los estadios, la Selección abandonará el partido”, aseguró el ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, según publicó el portal de noticias iraní Varzesh3.

En el mismo informe, el gobierno iraní indica que también instó a la FIFA a que utilice la bandera oficial para representar a su seleccionado, en lugar de la antigua persa en la que se muestra un león y un sol. “El equipo también abandonará el campo si no se utiliza la bandera adecuada”, destacó.

La embajada iraní en Turquia tomó partido del asunto y utilizó sus redes sociales para cuestionar la decisión que afecta a su delegación. “El gobierno de Estados Unidos está privando a la selección nacional de Irán de su derecho a jugar en el Mundial en condiciones normales y sin presiones ni estrés indebidos”, publicó.

La agencia semioficial de noticias iraní Tasnim precisó que entre los que no habían recibido visados se encontraban tres funcionarios de la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán (FFIRI): el director ejecutivo Mehdi Kharati, el secretario general Hedayat Mombini y el director de medios Mohsen Motamedkia.