Equipo confirmado para enfrentar el anteúltimo amistoso antes del Mundial. Ansiedad y cosquilleo para los que todavía se imaginan como será jugar un Mundial y también sorpresa para todos porque después del himno del seleccionado rival, tocaba el turno para entonar las estrofas escritas por por Vicente López y Planes y música de Blas Parera, pero en su lugar se escuchó un hitazo de cumbia santafesina.
Los jugadores estaban esperaban la formalidad y el semblante de extrema concentración se desdibujó cuando desde los parlantes sonó el inconfundible acordeón a piano de Marcos Camino que invita al baile: Bombón asesino, claro.
No fue apenas un compás, durante seis segundos los futbolistas buscaban explicaciones con la mirada hasta que abruptamente se dejó de escuchar. No se alcanzó a escuchar la voz de ‘Cacho’ Deicas, como había sucedido un ratito antes.
Sin perder la seriedad, los futbolistas comenzaron a mirarse entre sí para confirmar si lo que escuchaban era cierto o venía de algún lado. Los tomó por sorpresa a todos, en las tribunas nadie atinó a armar la fiesta.
¡SORPRESA TOTAL! Así reaccionaron los jugadores de Argentina cuando sonó el Bombón Asesino en Kyle Field pic.twitter.com/AoJacetQtd
— TyC Sports (@TyCSports) June 7, 2026
En el banco la reacción fue similar a la que se vio en la transmisión, aunque sin ocultar la sorpresa: Rodrigo De Paul, que miraba a un lado, se incorporó y se encontró la sonrisa de Enzo Fernández con las cejas trepándole a la frente. No lo podía creer. Detrás de ellos, Lionel Messi no ocultó la carcajada.
La explicación para el insólito momento tiene que ver con que ese tema fue el que sonó cuando en la pantalla se anunciaba la formación de esta versión premundialista de la Scaloneta.
“Los Palmeras”:
Por lo que sucedió en el momento de los himnos durante el amistoso de Argentina contra Honduras pic.twitter.com/gRBp5sI9lO— ¿Por qué es tendencia? (@porquetendencia) June 7, 2026
Luego de un puñado de segundos de silencio y sonó por fin el Himno Nacional Argentino que volvió a poner en órbita a los jugadores que, así las cosas, salió a la cancha con la intención de bailar a su rival.








