A siete días de que el Mundial levante el telón en Estados Unidos y millones de ojos se posen sobre el país, un conflicto laboral ha irrumpido en uno de los escenarios más emblemáticos del torneo. Cerca de 2.000 trabajadores del estadio SoFi en Los Ángeles, que albergará la ceremonia inaugural y ocho encuentros de la Copa del Mundo, aprobaron este viernes declararse en huelga tras el fracaso de las negociaciones entre su sindicato, una empresa de servicios de alimentos y la FIFA. La protesta proyecta una sombra de incertidumbre sobre las operaciones de un recinto con capacidad para 70.000 aficionados y donde jugarán las selecciones de Estados Unidos e Irán, entre otras.
Cajeros, cocineros, lavaplatos, trabajadores de puestos de comida, meseros y cantineros del estadio SoFi, representados por el sindicato UNITE HERE Local 11, votaron este jueves y viernes en sus oficinas de Inglewood para decidir si estaban dispuestos a detener sus labores durante la competencia mundialista que arranca el viernes 12 de junio. El conteo de votos resultó en un rotundo sí, con el 96% a favor del paro de labores, lo cual significa que, si sus demandas no son atendidas, estos empleados pueden abandonar sus puestos de trabajo en cualquier momento. Este posible paro amenaza con poner en jaque a los organizadores del mayor espectáculo del fútbol mundial.
“Soy aficionado al fútbol de toda la vida y me parte el corazón ver que, a pocos días de uno de los eventos deportivos más grandes del mundo, nuestro empleador se niega a ofrecernos los salarios, las protecciones y el contrato que necesitamos para mantener a nuestras familias”, declaró César Zamora, camarero del SoFi Stadium con 5 años de antigüedad, en un comunicado. “El Mundial de la FIFA generará enormes ganancias, pero nosotros seguimos luchando por un respeto y una seguridad básicos. Merecemos algo mejor”, agregó.
Por su parte, Yolanda Fierro, encargada de logística de las suites del SoFi Stadium, dijo que votó por la huelga ante la preocupación de que el ICE realice operativos migratorios durante la Copa del Mundo. “Aficionados de todo el mundo vendrán esperando un evento inolvidable, y nos enorgullece hacerlo realidad. Pero ningún trabajador debería temer ser separado de su familia ni preocuparse por las peligrosas operaciones del ICE mientras realiza su trabajo. Merecemos sentirnos seguros, respetados y protegidos en el trabajo”.
Los reclamos en el SoFi
Las principales exigencias de los trabajadores se centran en dos frentes: mejores salarios ante las multimillonarias ganancias que se espera genere el torneo y garantías de que no habrá operativos migratorios dentro o en los alrededores del estadio durante la competencia.
La indignación creció cuando la FIFA comenzó a promover paquetes de hospitalidad para el partido inaugural entre Estados Unidos y Paraguay. Uno de ellos ofrecía un palco de lujo para 12 personas en el SoFi por hasta 112.500 dólares. Mientras tanto, según denunció el sindicato, Legends Global, la empresa encargada de los servicios de alimentos del estadio, puso sobre la mesa un aumento salarial de apenas 25 centavos por hora para cocineros y lavaplatos. La compañía, además, rechazó incrementar los sueldos de cantineros y los asistentes de las suites destinadas para fanáticos acaudalados.
“Las negociaciones contractuales con Legends Global y la FIFA se han estancado, sin avances significativos en asuntos clave relacionados con la compensación económica y la seguridad de los trabajadores”, señaló UNITE HERE Local 11 en un comunicado difundido antes de la votación.
La posible presencia de agentes del ICE en el SoFi se ha convertido, además, en una de las mayores preocupaciones de organizaciones proinmigrantes y de algunos aficionados, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias en comunidades del sur de California. Uno de los temores es que las acciones de los policías del ICE pudieran afectar a los turistas de países latinoamericanos, africanos o asiáticos que asistan a los partidos. Pero también que se extendiera a los vecindarios aledaños al SoFi. Activistas señalan que más de 65 inmigrantes han sido detenidos desde julio de 2025 en una tienda de The Home Depot ubicada al lado del estadio y en otras zonas de la ciudad de Inglewood.
Esta semana, las autoridades locales trataron de apaciguar esas inquietudes afirmando que los agentes federales solo estarán a cargo de labores de seguridad. Robert Luna, sheriff de Los Ángeles, dijo en una conferencia el lunes que había hablado del tema hace unas semanas con directivos de la oficina local del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). “Ellos nos dijeron que eso específicamente (los operativos del ICE) no estará ocurriendo en ninguno de los juegos. Eso está sujeto a cambios, pero confío en que me dieron la información apropiada porque, si eso ocurre, vamos a tener una serie de problemas”, declaró.
El temor de este sindicato se origina en las declaraciones del director interino del ICE, Todd Lyons, quien señaló en febrero que la agencia desempeñará un “papel clave” en el Mundial. El funcionario explicó que su labor se centraría en realizar investigaciones de seguridad nacional, una tarea habitual en eventos deportivos importantes, como el Super Bowl y la Serie Mundial de Béisbol.
Citando una cláusula que prioriza la seguridad ante “condiciones inusualmente peligrosas”, el UNITE HERE Local 11 envió en marzo una carta a sus miembros indicando que, si el ICE se presenta en sus lugares de trabajo (estadios, hoteles, centros de eventos y aeropuertos), ellos tienen derecho a interrumpir sus labores e irse a casa.
Lejos de disiparse, el conflicto se intensificó. Ahora el sindicato acusa que, durante el proceso de acreditación, la FIFA estaría compartiendo con el DHS, que dirige las actividades del ICE, información sensible de los trabajadores del SoFi, como números de Seguro Social, domicilios, nacionalidad y país de nacimiento. El sindicato y la American Civil Liberties Union (ACLU) han solicitado al fiscal general de California que investigue este reclamo.
“Recopilar innecesariamente datos privados de las personas es una falta merecedora de tarjeta roja”, declaró en un comunicado Mohammad Tajsar, abogado de la ACLU en el Sur de California. “Especialmente cuando el gobierno federal continúa utilizando información sensible para perseguir a inmigrantes”, agregó.








