La familia del preso político Víctor Quero reclama que la Fiscalía de Venezuela divulgara su autopsia sin autorización

La familia del preso político Víctor Quero reclama que la Fiscalía de Venezuela divulgara su autopsia sin autorización


La familia de Víctor Quero Navas, preso político, desaparecido y muerto en custodia del Estado, ha recibido otro desaire más de las autoridades de Venezuela. Esta vez, por la difusión del Ministerio Público de los resultados de la autopsia a la vez que compartía esa información con el hermano de hombre fallecido en prisión. Mientras Gabriel Quero Navas, estaba reunido con los fiscales del caso para recibir los resultados de la autopsia y se adentraba a lidiar con seis legajos del expediente del grosor de un bloque cada uno, la Fiscalía daba a conocer públicamente sus conclusiones sin contar con la autorización de la familia.

Al cuerpo de Quero Navas se le practicó la autopsia el pasado 8 de mayo, después de que las autoridades finalmente informaran a su madre, Carmen Navas, dónde lo habían enterrado. La mujer de 82 años pasó más de 16 meses buscándolo de cárcel en cárcel y falleció apenas diez días después de haberle dado la sepultura.

Según la Fiscalía, que abrió una investigación después de que el Ministerio de Servicios Penitenciarios admitiera la muerte de Quero Navas estando bajo custodia del Estado por la presión ejercida por la familia, los estudios histológicos, toxicológicos y demás experticias complementarias arrojaron que “no se evidenciaron lesiones traumáticas en el cadáver del fallecido”. Atribuye la muerte a un “tromboembolismo pulmonar” con una data de aproximada “de entre 10 meses a un año para el momento del análisis”.

El comunicado en el que difundió esas conclusiones fue publicado la tarde del martes, mientras Gabriel Quero, otro de los hijos de Carmen Navas, recibía los informes. Nadie le avisó de que la información sería divulgada. “Se publican dos líneas de un informe de autopsia de cuatro páginas con imágenes de partes de alguien que fue mi hermano y nadie me pregunta si estoy de acuerdo, si quiero expandir la causa”, reclamó visiblemente afectado quien heredó el dolor y la lucha de su madre por la búsqueda de justicia. “Estamos viviendo una tragedia como familia y no se ha cumplido con el proceso legal necesario”, insistió el hermano del preso político. “Estamos todos los días abriendo y cerrando los ojos sin saber qué pasó con mi hermano. Divulgar y exponer una investigación de esa forma compromete la verdad que seguimos buscando”.

La familia califica el comunicado del Ministerio Público como una “fuga de información” sobre una investigación que está en curso y aún se mantiene en fase preparatoria. “Esto nos revictimiza, compromete la objetividad y la imparcialidad del Ministerio Público, dadas las graves omisiones que se evidencian en el comunicado oficial”, ha subrayado Gabriel Navas. También cuestiona que los resultados de los peritajes forenses se hayan divulgado como si ya fuesen concluyentes o finales y que esto puede dejar por fuera las pesquisas sobre la cadena de responsabilidades que abarca este caso.

Entre los detalles que las autoridades aún no han aclarado están las circunstancias en las que se produjo la detención arbitraria de Víctor Hugo Quero Navas o las acciones u omisiones que resultaron en su muerte en prisión o la responsabilidad legal de los funcionarios del propio Ministerio Público, del Poder Judicial y de la Defensoría del Pueblo “que convalidaron el arresto y su situación de indefensión permanente y se negaron a suministrar, durante más de un año, información sobre su paradero”.

Solo fue el 7 de mayo, tras un año y medio de lucha de su madre, cuando a través de un comunicado el Ministerio de Servicio Penitenciario informó que Víctor Quero había muerto el 24 de julio de 2025 en el Hospital Militar, nueve días después de haber sido trasladado con una hemorragia digestiva desde la cárcel del Rodeo. El Gobierno asegura que el cadáver fue enterrado sin presencia de sus familiares porque este no había reportado ningún nombre al ingresar a la cárcel en enero de 2025, cuando sus parientes denunciaron su desaparición. Su madre, sin embargo, emprendió una incesante búsqueda que la llevó al Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y otras instancias sin que nadie le dijera lo que había ocurrido. Ya estaba muerto, pero le aseguraron que seguía detenido. Su caso fue expuesto en varios medios de comunicación. Al día siguiente del reconocimiento de la muerte, la Fiscalía ordenó una exhumación del cadáver a petición de la familia para verificar su identidad e indagar lo que le pasó. Gabriel Quero Navas estuvo en el procedimiento, junto a Carmen Navas, a unos 20 metros de los forenses. La urna del preso político estaba al fondo de una tumba para dos cuerpos a la que le habían puesto una lápida de papel con una fecha de muerte distinta a la oficial.

De ese día todavía quedan dudas que el nuevo comunicado oficial no aclara. La familia de Quero Navas reclama que no se les permitió intervenir con médicos independientes en los exámenes forenses que se realizaron sobre los restos tras su exhumación. Su hermano contó, además, que al cuerpo no le habían hecho ninguna preparación ni autopsia para enterrarlo y que estaba desnudo, por lo que su madre se quitó las medias y él dio su camisa para vestirlo.