El Senado argentino ha logrado, en un giro inesperado, torcer la voluntad de Javier Milei y aprobar la designación como jueza federal de María Verónica Michelli, que había sido vetada por el presidente dado su parentesco con un periodista que ha investigado casos de corrupción que involucran al Ejecutivo. La intención del mandatario de retirar el pliego que previamente había enviado al Congreso disparó una fuerte discusión en el país, al ser duramente cuestionada por dirigentes políticos de la oposición y abrir incluso una grieta al interior de las filas libertarias.
Si bien no estaba previsto tratar la postulación de Micheli este jueves en el recinto, legisladores opositores forzaron su discusión sobre tablas (es decir, sin haber obtenido antes dictamen de comisión) y la aprobaron por una amplia mayoría: 44 votos a favor, 18 en contra y dos abstenciones. Una de las abstenciones fue de la propia jefa del bloque de Milei, Patricia Bullrich, que días atrás ya había manifestado públicamente su diferencia con la decisión del presidente y anunciado que ejercería su “derecho a la objeción de conciencia”.
La senadora, que proviene del partido del expresidente Mauricio Macri (2015-2019) y fue competidora de Milei en las últimas elecciones nacionales, puso incluso a disposición su renuncia como jefa de la bancada de La Libertad Avanza, que no fue aceptada. Antes de que comenzara la votación, Bullrich dijo que “no se pueden atribuir consecuencias disciplinarias por una relación familiar” y destacó que Michelli “ha hecho méritos hasta llegar a la audiencia”.
La aspirante a magistrada federal, actual secretaria del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, tiene 32 años de experiencia en el sistema judicial y es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, columnista de EL PAÍS y firma en el diario La Nación de numerosas investigaciones sensibles para Milei, como las relacionadas con la estafa con la criptomoneda $Libra o el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Su postulación fue enviada al Congreso en el marco de una reestructuración judicial impulsada por el Gobierno de Milei, que contempla el nombramiento de decenas de nuevos jueces, fiscales y defensores. Todo indica que fue después de presentado el pliego que el presidente y su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, supieron del parentesco entre la candidata y el periodista y, en una medida inusual, intentaron retirarlo.
El paso que resta ahora para la designación efectiva de Michelli como jueza federal es que Milei firme lo aprobado por el Senado, algo que, según apunta el constitucionalista Andrés Gil Domínguez, no se puede negar a hacer. “Es una obligación constitucional tal como promulgar una ley que sancionó el Congreso. Si no lo hace, incurre en mal desempeño y comete un delito en ejercicio del cargo: incumplimiento en el desempeño de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad”, precisa.
En la reunión de labor parlamentaria previa a la sesión, encabezada por Bullrich, se había acordado tratar solamente 50 de los 74 pliegos que contaban con dictamen de comisión, dejando fuera el de Michelli, que quedaría para una sesión de la semana próxima. Finalmente, se decidió discutir la totalidad de los despachos y, al igual que los otros 73, el de Michelli resultó aprobado.
Una vez consumado el resultado de la sesión, el presidente buscó saldar la polémica con un mensaje celebratorio en el que no aludía expresamente a Michelli, pero quien estaba incluida en la lista. “El inicio de la reconstrucción de la justicia: en un verdadero hito se aprobaron 74 pliegos”, sostuvo en la red social X.
El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que había sido señalado como el responsable de no identificar el vínculo de Michelli con Alconada Mon antes del envío de las postulaciones, agradeció al presidente por “iniciar el camino de la reconstrucción del Poder Judicial”. “Tras más de 8 años de parálisis donde los postulantes esperaban aún habiendo superado la selección, es un logro colectivo”, aseguró.








