Israel y Líbano han acordado un alto el fuego, anuncia un comunicado tripartito de ambos gobiernos y el Departamento de Estado de Estados Unidos. El cese de las hostilidades está condicionado a que el grupo radical chií libanés Hezbolá “cese por completo su fuego” y retire a sus operativos del sur del río Litani. De hacerse realidad, el pacto abre una puerta para relanzar las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.








