Tim Payne jugó por primera vez desde que se hizo famoso, falló en el gol de Haití y Nueva Zelanda sufre un papelón

Tim Payne jugó por primera vez desde que se hizo famoso, falló en el gol de Haití y Nueva Zelanda sufre un papelón

“Tim Payne será titular ante Haití”. Los jugadores de Nueva Zelanda y Haití ya estaban en la cancha, preparados para jugar un amistoso previo al Mundial 2026, pero el videograph de ESPN (que decidió pasar el partido a último momento) anticipaba que se trataba de un partido fuera de lo común. Porque fuera de lo común es todo lo que está pasando con Payne, un futbolista que hasta hace unos días era un completo desconocido y ahora es noticia en todo el planeta.

Su historia se hizo viral con la misma velocidad que su fama. Un tiktoker argentino se propuso hacer famoso al futbolista con menos éxito en Instagram de la Copa y dio con este lateral derecho de 32 años, que pasó de tener 4 mil seguidores a más de 4 millones. Todo en cuestión de días.

El furor por Payne hizo que le escribieran una canción (con la ayuda de IA, por supuesto), y que el propio jugador grabara un video agradeciendo semejante muestra de apoyo. No sólo multiplicó por 1.000 su rebote en las redes sociales, también se hizo popular su novia (que maneja bastante bien el español) y ya superó en términos de audiencia a la selección de fútbol y también a la de rugby, los legendarios All Blacks.

No hay dudas: la vida de Tim Payne, que se desempeña en el Wellington Phoenix de su país, dio un giro de 180 grados desde su último partido con la selección, el 30 de marzo pasado, cuando le ganaron 4-1 a Chile en suelo neozelandés. Convocado para el Mundial por el DT inglés Darren Bazeley, este martes fue el momento de verlo nuevamente con la camiseta de los All Whites, ya con la presión de tener muchos más ojos siguiendo sus pasos.

La situación quedó clara en las tribunas del Chase Stadium de Fort Lauderdale, la vieja casa del Inter Miami (se mudó hace poco), donde los hinchas que hasta hace poco vibraban por Messi fueron a ver al fenómeno web del que hablaban todos. Le dedicaron cantitos, canciones y hasta regalos, como un mate. En definitiva, toda esta movida se trata de un invento argentino.

Pero comenzó a correr la pelota y se acabó “el chamuyo de Tim Payne”, como hubiera definido Maradona. El hombre del momento se paró bien abierto sobre la banda derecha con la intención de ser un lateral volante ofensivo pero no pudo llevarle peligro a la humilde Haití, que llega al Mundial después de 50 años y fue más que los oceánicos, cuya última aparición fue en 2010..

La apertura del marcador lo tuvo a Payne como protagonista, que se quedó clavado como una estaca cuando Ruben Providence, de 46 mil seguidores en Instagram, lo encaró, lo pasó y definió como los dioses. Un rato después casi llega el segundo pero Payne bloqueó sobre la línea un remate que pedía red. Algo tiene el número 2 porque juega por la derecha y patea los tiros de esquina desde la izquierda: eso sí, no le acertó nunca a sus compañeros.

Esa salvada fue lo último que hizo Tim Payne porque en el entretiempo lo sacaron. Cuando volvió a revisar su celular seguramente descubrió que su nombre fue tendencia durante toda la noche y que sigue sumando sus seguidores de a miles. Eso sí, Nueva Zelanda la tendrá complicada en el Mundial: debuta contra Irán, luego choca con Egipto y cierra ante Bélgica, en un Grupo G que pinta complicado.

Tim Payne nació el 10 de enero de 1994 en Auckland y es uno de los futbolistas más experimentados de la selección de Nueva Zelanda. Se desempeña como lateral derecho y actualmente juega en el Wellington Phoenix, de la A-League australiana.

Formado en el Auckland City, dio el salto muy joven a Europa cuando fue fichado por el club inglés Blackburn Rovers. Allí pasó por las divisiones juveniles y llegó a disputar partidos en el primer equipo, aunque una grave lesión en el pie frenó su progresión cuando apenas comenzaba su carrera profesional.

Tras su paso por Inglaterra regresó a Oceanía y reconstruyó su trayectoria en distintos equipos de Nueva Zelanda y Australia. Jugó en Auckland City, Eastern Suburbs y Wellington Phoenix, donde terminó consolidándose como uno de los referentes del fútbol neozelandés.

Con la selección debutó siendo adolescente y participó de varios ciclos mundialistas. Disputó el Mundial Sub-17 de 2011 y el Mundial Sub-20 de 2013, además de convertirse en un habitual integrante de los All Whites durante más de una década. También formó parte de equipos campeones de la OFC Nations Cup y de campañas clasificatorias mundialistas.

A los 32 años llegó al Mundial 2026 como un futbolista conocido en Oceanía pero prácticamente anónimo para el resto del planeta. Eso cambió de golpe cuando un creador de contenido argentino lanzó una campaña en TikTok para convertir al “jugador menos famoso del Mundial” en una celebridad. En cuestión de días, Payne pasó de tener apenas unos miles de seguidores en Instagram a superar los cuatro millones, convirtiéndose en uno de los fenómenos virales de la Copa incluso antes de que comenzara a rodar la pelota.

Su caso se transformó en una curiosidad global: un lateral de perfil bajo, con una carrera construida lejos de los grandes focos, que gracias a las redes sociales pasó de ser un desconocido para la mayoría a uno de los nombres más comentados de la previa mundialista.