Se reaviva la disputa entre Lula Da Silva y Donald Trump

Se reaviva la disputa entre Lula Da Silva y Donald Trump

(Desde San Pablo, Brasil) .- “Ese hijo de Bolsonaro pidió para que un país extranjero se entrometa en las decisiones brasileñas. Es un traidor a la patria” dijo profundamente enojado el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Se refería obviamente a Flavio, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, que hoy aparece en el escenario electoral como la principal competencia con el mandatario brasileño, en las presidenciales de octubre próximo. A Lula no le faltaba razones para la explosión, luego de haberse reunido con Donald Trump el 19 de mayo último, en una reunión que ambos calificaron de “muy positiva”. Ocurre que el precandidato de la ultraderecha visitó al jefe de la Casa Blanca, en Estados Unidos, pocos días después; y en esa cita le pidió que lo apoyara electoralmente. A cambio le prometió que, en caso de llegar a la presidencia, tendrá un “alineamiento” sin fisuras con los dictados de Washington.

Como en todas estas situaciones, también en este caso hubo un trasfondo económico. Sucede que la oficina del Representante Comercial (USTR), después de discutir con sus pares brasileños qué es lo que pretendían el gobierno estadounidense, analizó la existencia del sistema PIX –comandado desde el Banco Central—que permite operaciones inmediatas de pagos y transferencias, como una “seria amenaza” contra las tarjetas de crédito y bancos americanos. El gobierno brasileño se negó a cancelarlo y el USTR puso en vigencia nuevos gravámenes arancelarios para los productos exportados desde el país sudamericano. Esta vez fue un poco más moderado, al colocar un arancel de 25%, contra el 50% que había establecido a comienzos del año pasado.

El dilema de Lula de cómo atraer votos en medio de la crisis internacional

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Para Flavio Bolsonaro nada podía ser más estimulante. Inclusive porque el “castigo” comercial al que sometería a las empresas brasileñas puede generar un escenario económico nada beneficioso para el país, en un momento de conmoción mundial por la guerra en Asia Occidental. “¿La Patria merece una intervención norteamericana en nuestro país?” se interrogó Lula hoy por el mediodía, al inaugurar un hospital universitario en Catalán, una ciudad de Goiás. Estaban presentes estudiantes, profesores, funcionarios municipales, ministros y público diverso.

Es obvio que los hermanos Bolsonaro no piensan en los problemas que puede involucrar esa decisión de la Oficina del Representante Comercial en las exportaciones brasileñas al exterior. En la imaginación del senador Flavio de extrema derecha, y la de su hermano Eduardo Bolsonaro, ex diputado, las decisiones adoptadas por EE.UU. les viene como anillo al dedo . Piensan que el provocarán un rápido deterioro económico , y a partir de esa circunstancia irán a recuperar la popularidad perdida por sus alianzas con el banquero mafioso Daniel Vorcaro, que llevó a su Banco Master a una qred uiebra fraudulenta.

De hecho Trump decidió operar por vía de la intimidación. Hoy publicó en su red Truth Social la foto que, una semana atrás, lo mostraba al lado al candidato de la extrema derecha. Más todavía, al realizar ese posteo dejó constancia de lo que piensa de Flavio, o tal vez de lo que era conveniente decir: “Es un joven inteligente que ama mucho a su país”. Así respondió, recién siete días después de aquella cita, a las demandas de respaldo del senador. ¿Qué dijo al respecto el hijo del ex presidente Jair? Muy simple: “A partir de 2027 usted va a tener un gobierno que se sentará a su lado”.

El plan de Lula para combatir el narcotráfico en Brasil

Trump lanzó este año la iniciativa del Escudo de las Américas, que en teoría debería combatir las mafias del narcotráfico. A esa iniciativa se plegaron países como Argentina, Ecuador y Chile, pero estuvieron “ausentes con aviso” México, Brasil y Colombia. Según el secretario de Estado Marcos Rubio, el hombre que negoció con Trump la recepción de Flavio Bolsonaro en el Salón Oval, “con excepción de Nicaragua, Cuba, Venezuela, Brasil y Colombia, la región está repleta de aliados de Estados Unidos, de líderes amistosos y de una dirección favorable a los intereses norteamericanos”.

Rubio fue más allá, al punto que en una audiencia en el Senado, esta mañana, sostuvo que “Brasil no forma parte de las naciones amigables a nuestros intereses en el Hemisferio Occidental”. Lula replicó, esta mañana, que el secretario Rubio “es anti-América Latina. Es enemigo mortal de Cuba y de varios países latinoamericanos”. Agregó, luego, que él le había dicho a Trump, en su visita del 19 de mayo, que a este funcionario “no le gusta Brasil”. Recordó, entonces, que Rubio no había estado en la reunión de él con Donald Trump.