Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo (SIETE) se quedó con la adjudicación de una nueva señal de televisión abierta en España. Son cuatro socios que se repartirán en partes iguales la participación accionaria. Los tres empresarios locales, Andrés Varela Entrecanales, Diego Prieto y Adolfo Utor, integran de manera minoritaria el Grupo Prisa, pero cada cual llega a este proyecto de la mano de sociedades individuales. El cuarto socio es José Luis Manzano, el argentino que reside en Suiza, hace lobby en Estados Unidos, expande sus empresas en Perú y afianza su presencia local, no solo en medios de comunicación, sino también en proyectos que involucran el visto bueno del Gobierno libertario. Pragmatismo puro.
Manzano no financiará solo los € 30 millones anuales que requiere poner programación 24 horas en un canal español que aún no tiene nombre, pero en seis meses deberá estar al aire, según la ley local. El mendocino tendrá el aporte del rosarino Gustavo Scaglione, flamante dueño mayoritario de Telefe y socio minoritario en América, ambos negocios de los que también participa Manzano, exministro de Carlos Menem, que supo ser casi una estrella de TV de la política local en el inicio de la década del 90, también conocida como la “fiesta menemista”.
Dueño de una fortuna que incluye negocios diversificados en rubros como energía, minería, construcción, vitivinícola, telecomunicaciones y hasta gastronómicos, Manzano tendrá su perfil progresista en España, ya que los medios ibéricos dan cuenta del nacimiento de un canal de TV afín a Pedro Sánchez, el presidente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Mientras que en el ámbito local tejió relaciones de mucha confianza con el presidente Javier Milei desde que, tempranamente, el jefe del Estado argentino comenzó a visitar tierra estadounidense, en donde recompusieron lazos.
Sucede que Manzano, genuino del peronismo de posdictadura, ingresó en el mundo de las inversiones en energía y minería, dos de los sectores más mimados por el plan económico de Milei, a través de subsidios por baja de impuestos. El empresario dio su respaldo público al rumbo oficial durante una entrevista con el diario El Cronista, donde aseguró: “Si la política macroeconómica del presidente Milei logra implementarse, tiene todas las condiciones para provocar la inversión masiva”. Ahora su horizonte es estar primero en el pelotón de las compañías oferentes para quedarse con empresas del Estado que figuran en la lista de privatizaciones de la era libertaria, un proceso sobre el cual el mendocino ya anticipó al mismo medio: “Si hay privatizaciones, vamos a pelear algunas”.
El consorcio español y la TV digital
El consorcio SIETE emitió un comunicado oficial tras la adjudicación por parte del Consejo de Ministros de España. En el documento, la sociedad expresó que “la pluralidad, la independencia y la innovación tecnológica serán los pilares fundamentales de este nuevo espacio audiovisual”. Asimismo, el grupo empresario destacó el compromiso de “ofrecer una alternativa competitiva y de calidad en el ecosistema de la TDT española”.
La adjudicación de la licencia nacional de Televisión Digital Terrestre (TDT) marginó a la multinacional Mediaset, que compitió por el mismo espacio. El Gobierno español otorgó el canal al grupo que integra Manzano, el cual dispondrá de una capacidad de transmisión que abarca todo el territorio ibérico. La ley local estableció un plazo máximo de seis meses para iniciar las transmisiones.
La estructura de capital del consorcio dividió las acciones en cuatro partes iguales del 25%. Manzano y Scaglione articularon su participación a través de un vehículo inversor conjunto, lo que consolidó su alianza estratégica más allá de las fronteras argentinas. El resto del paquete accionario quedó en manos de Varela Entrecanales, Prieto y Utor, quienes aportaron el anclaje local necesario para operar en el mercado español.
En paralelo a su desembarco en la televisión de España, Manzano avanzó en las negociaciones para adquirir el diario económico Cinco Días, propiedad del Grupo Prisa. El empresario mendocino focalizó su interés exclusivamente en esta publicación financiera, y desestimó una contraoferta de Prisa que incluyó el traspaso de su red de radios en América Latina, entre las que figuraron Caracol y ADN Radio.
Expansión en la región andina y Argentina
En la región andina, el holding Integra Tec compró el 99,3% del paquete accionario de Telefónica Perú. El consorcio desembolsó un valor simbólico cercano a los € 900.000 y asumió una deuda corporativa que superó los USD 1.200 millones. El objetivo de la operación apuntó a reestructurar los pasivos en el marco del concurso de acreedores y mantener el servicio para 12 millones de usuarios. Asimismo, en febrero de 2026, el empresario adquirió el diario El Universo, la publicación de mayor circulación en Ecuador.
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En Argentina, su influencia mediática se amplió sustancialmente en el último año. El grupo inversor liderado por Scaglione y Manzano compró el canal Telefe a la compañía estadounidense Paramount por USD 95 millones. Esta adquisición se sumó a su histórica participación en el Grupo América, donde mantuvo el control accionario junto a Daniel Vila sobre América TV, la señal A24, Radio La Red y el diario El Cronista Comercial.
Inversiones en energía, minería y gastronomía
Fuera del ámbito de las comunicaciones, el portafolio de inversiones apuntó fuertemente al sector energético. Manzano, en sociedad con el grupo europeo Mercuria, presentó una oferta que superó los USD 1.000 millones para comprar la red de 900 estaciones de servicio Shell y la refinería de Dock Sud en Argentina. Además, mediante la empresa Phoenix Global Resources, avanzó con las perforaciones en las áreas no convencionales de Vaca Muerta.
En el sector minero, el empresario adquirió extensas áreas en el norte argentino (Jujuy, Salta y Catamarca) a través de Integra Lithium, para la exploración y extracción de litio. En la provincia de Mendoza controló la mina Potasio Río Colorado en sociedad con la empresa estatal Impulsa Mendoza, y sumó inversiones en proyectos de uranio y cobre en diferentes regiones del país.
El empresario consolidó su participación en el sector eléctrico nacional cuando adquirió el control de Edenor, la distribuidora con mayor cantidad de clientes de Argentina, por un monto cercano a los USD 100 millones. Esta transacción extendió su presencia operativa en el mercado energético local, donde ya funcionó como accionista de la Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza (Edemsa) y de la represa Hidroeléctrica Ameghino. A través de la firma Integra Capital, el holding estructuró un esquema de inversiones focalizado en compañías de servicios públicos.
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En paralelo a las áreas de energía y medios de comunicación, el grupo diversificó sus operaciones hacia el ámbito productivo privado. En su provincia natal, compró tierras y desarrolló emprendimientos vitivinícolas en la región de Gualtallary, ubicada en el departamento mendocino de Tupungato. Asimismo, la sociedad destinó capital a la adquisición de empresas del rubro de la indumentaria, lo que amplió su matriz de ingresos comerciales fuera de los sectores regulados por el Estado.
La diversificación de sus negocios incluyó también el sector gastronómico en la Ciudad de Buenos Aires. El empresario compró el restaurante de comida asiática Rashomon en Recoleta y la tradicional parrilla Roldán en el barrio de Palermo. Este último establecimiento gastronómico operó históricamente como un punto de encuentro frecuente y reservado donde se reúnen muchas figuras del ámbito político argentino.
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