“El dinero no lo es todo”, soltó Cata Coll a TV3 desde el césped del Ullevaal Stadion de Oslo. Con una sonrisa de oreja a oreja se marchó a continuar con la celebración de la cuarta Champions del Barcelona tras golear el sábado al OL Lyonnes (4-0), un club sustentado por el imperio de su propietaria, la magnate surcoreana Michel Kang. Más tarde, en la zona mixta, ya con una cerveza a la mitad esperándola a que terminara de hablar con los periodistas, la guardameta concretó el sentido de sus palabras. “Somos unos privilegiados de tener La Masia”, dijo tras un año complicado en el que el club atravesó una época de austeridad, con la limitación del fair play financiero en la Liga española y con una plantilla más corta tras las salidas del verano pasado.
Radiografía del póquer de títulos del Barça en su año más complejo: “El dinero no lo es todo”








