Buenos Aires vivió una experiencia única que fusionó la proyección del cine mudo con la música improvisada por un pianista en vivo para conmemorar los 800 años del fallecimiento de San Francisco de Asís, el patrono de Italia.
De esta manera, el Auditorio de la Asociación Amigos del Bellas Artes fue el epicentro de esta performance única que combina música en vivo y la pantalla grande, en una función especial en la que se proyectó Frate Sole, el film mudo dedicado a la vida de San Francisco de Asís, con música en vivo a cargo del pianista y compositor italiano Mario Mariani.
Este evento se llevó a cabo este viernes en el auditorio ubicado en Avenida Figueroa Alcorta 2270 (CABA), en sociedad con el Museo Nacional de Bellas Artes y Amigos del Bellas Artes, con el auspicio de la Embajada de Italia y el Instituto Italiano de Cultura de Italia en Buenos Aires. Entre los asistentes estuvieron el embajador de Italia en Argentina, Fabrizio Nicoletti; la directora del Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires, Livia Raponi; el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Andrés Duprat; y el secretario de Cultura de Bogotá, Santiago Trujillo.
Una figura emblemática
San Francisco de Asís (1182–1226) fue un fraile y místico italiano, fundador de la orden franciscana. Según cuenta la historia, renunció a su vida de riquezas para abrazar la pobreza evangélica. Es mundialmente venerado por su profundo amor a la naturaleza. También es proclamado patrono de los animales y la ecología.
En ese sentido, el embajador de Italia en Argentina, Fabrizio Nicoletti, ofreció unas palabras sobre la figura de San Francisco de Asís instantes previos al comienzo de la función.
“Celebramos los 800 años de la desaparición de San Francisco de Asís. Una figura emblemática, universalmente amada, cuyo luminoso ejemplo y mensaje logró trascender fronteras y barreras de todo tipo: de espacio, tiempo, etnia, cultura y lengua”, exclamó.
“Francisco no ha dejado de ser, en particular, a partir de su tránsito, un punto de referencia compartido para las mentes ilustradas y humanistas, creyentes y no creyentes que hayan buscado respuestas a los grandes desafíos de la convivencia”, agregó.
También trazó un puente entre su figura y el mundo actual convulsionado por múltiples conflictos geopolíticos. “La constante atención a los últimos y filo-marginados, el llamado a la fraternidad entre los hombres, a la paz y al diálogo más allá de las divergencias, nos resulta de relevancia hoy en un contexto global marcado por conflictos, desequilibrios y profundas desigualdades, fuente de múltiples sufrimientos”, esgrimió el embajador italiano.
“La vida y obra de San Francisco han sido temas de memorables obras de arte, entre ellas, a partir del siglo XX”, recordó Nicoletti, y continuó: “Esta noche, asistiremos al primer largometraje que retrata su biografía asociada a la música original de Mario Mariani. Agradezco al Maestro Mariani, que es parte integral de nuestra iniciativa y ha viajado desde Italia para la ocasión de esta noche”.
Andrés Duprat, director del Bellas Artes, se refirió a la magnitud de este evento. “Trabajamos mucho con embajadas en la programación de cine, que es uno de los canales interesantes para presentar películas fuera del circuito comercial. En este caso, nos interesó mucho Frate Sole, esta película muda de 1918, de Ugo Falena y Mario Corsi”.
“Está buenísimo porque hay un pianista que musicaliza el film. Mario Mariani es un pianista muy bueno, lo ha hecho con películas de Fritz Lang, George Méliès, Charles Chaplin y Buster Keaton… Tenemos mucha expectativa de ver esta película que retrata la vida de San Francisco de Asís, pero con el componente contemporáneo de que haya un pianista, de alguna manera, completando la experiencia”, enfatizó.
Por su parte, Livia Raponi, directora del Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires, contó detalles sobre el largometraje.
“Esta película tiene una peculiaridad: es un film mudo de 1918 que nació asociado a una obra musical de un compositor nacido en Orvieto que lo pensó para orquestas sinfónicas y coro. Entonces, desde el principio, iba junto con una parte musical que no era simplemente un complemento; no era un acompañamiento, sino una construcción audiovisual conjunta y, por esto, precursora de algo más actual que tiene el cine que viene después del cine mudo”.
Respecto al pianista Mario Mariani, especialmente invitado por el Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires para hacer la interpretación en vivo, dijo: “Lo de hoy es cómo en su comienzo fue compuesto, así como fue una composición con dos formatos o elementos, en esta sostenemos una composición original hecha por un maestro de nuestros días (Mariani): no viene para acompañar, sino que él hace una composición instantánea. Entonces, cada performance, cada iniciativa ofrece algo musicalmente único”, apuntó.
“Es decir, la película es la misma, pero el artista va improvisando, teniendo ideas al momento. Lo que vamos a escuchar esta noche no va a ser igual a lo que hemos escuchado en Santiago de Chile”, completó.
Sobre Frate Sole
El film Frate Sole (Hermano sol, por su traducción al español) fue realizado en 1918 por los italianos Ugo Falena y Mario Corsi: el primero se encargó de la parte visual, mientras que el último, del aspecto narrativo, aunque sin un guion explícito por tratarse de cine mudo.
La película de cine mudo “Frate Sole”, musicalizada en vivo al piano por el maestro compositor Mario Mariani. Aquí en la Iglesia de San Francisco en Santiago. Foto: redes sociales.La película original, de 70 minutos de duración, protagonizada por Umberto Palmarini (como San Francisco de Asís) y Silvia Malinverni (como Clara de Asís), junto al elenco del cine mudo italiano, aborda cuatro episodios como ejes centrales: El beso del leproso, Tras los pasos de San Francisco de Asís, El tiempo y Los estigmas. En 1988 fue restaurada por la Cineteca Italiana.
En esta ocasión, la banda de sonido recreada por Mariani no es simplemente un acompañamiento, sino que está concebida como una pieza de concierto que se desarrolla en paralelo y complementariamente al largometraje, en lo que constituye una experiencia única.
El Maestro Mariani estuvo al frente del piano durante 55 minutos e improvisó su repertorio frente al público mientras se proyectaba Frate Sole en el auditorio.
“No sé exactamente qué voy a tocar. La música es improvisada. Es la primera vez que voy a tocar esto y el público también va a escuchar lo que toco por primera vez. El 80%-90% es improvisado”, aseguró el pianista italiano a Clarín, momentos previos al inicio de esta performance visual-sonora.
Mariani nació hace 55 años en Pesaro, Italia. Es pianista y compositor, colabora con importantes instituciones y proyectos, entre ellos, la Bienal Internacional de Cine de Venecia (en los períodos 1999-2001 y 2001-2003), el Teatro Stabile y diversas prestigiosas instituciones internacionales en las que ofrece presentaciones y conciertos. También, compuso bandas sonoras de los films de Vittorio Moroni y Matteo Pellegrini y la música de numerosas películas desde la época del cine mudo, incluyendo obras maestras de Fritz Lang, D.W. Griffith, George Méliès, Charles Chaplin y Buster Keaton.
“Me gusta mucho inventar proyectos como este, de San Francisco de Asís. Hace dos años hice proyectos sobre Federico Fellini y Gioachino Rossini, un gran compositor italiano a nivel mundial que también nació en Pesaro, como yo: una pequeña ciudad italiana sobre el Mar Adriático”, recalcó.
La película de cine mudo “Frate Sole”, musicalizada en vivo al piano por el maestro compositor Mario Mariani. Aquí en la Iglesia de San Francisco en Santiago. Foto: redes sociales.Sobre la imagen de San Francisco de Asís, el pianista y compositor dijo que no solamente es una figura para los italianos sino también a nivel mundial. “Es el Santo Patrono de Italia, un ejemplo de fraternidad y amistad. Fue el primer ecologista; siempre le dio importancia a la condición humana y también a los animales, a la naturaleza y al sol. Estos cuatro elementos son muy importantes”, subrayó.
El público asistente ovacionó a Mariani una vez finalizada la función. “Me gusta mucho improvisar, es una lengua internacional que no necesita palabras. Es como el amor”, remarcó.
Por último, Mariani interpretó dos piezas italianas: una variación sobre la Petite Messe Solennelle (Pequeña Misa Solemne), la última composición del célebre Gioachino Rossini escrita en 1863, seguida por la Tarantella napoletana, otra pieza de Rossini, también nacido en Pesaro como él.








