las locas promesas de los hinchas de Belgrano si el Pirata es campeón del Apertura

las locas promesas de los hinchas de Belgrano si el Pirata es campeón del Apertura

Faltan horas para la final entre Belgrano y River y ya no hace falta acercarse hasta Alberdi para encontrar hinchas con la camiseta del Pirata que viven los días más felices de su historia. Están en todos lados acá en Córdoba, que este viernes amaneció con mucho frío (5 grados en la mañana), viento y un cielo tapado de nubes que después del mediodía se empezó a pintar de celeste. Sí, celeste. El que busca coincidencias puede encontrarlas, incluso, en el color del cielo.

Cuando se anunció que el Torneo Apertura 2026 se definiría el 24 de mayo, fecha del nacimiento del Potro Rodrigo, los fanáticos cordobeses alimentaron en las redes sociales el famoso Elijo creer que se popularizó con la Selección Argentina camino a Qatar 2022. Y se puede palpar en la calle. “Mirá el color del cielo. ¿Lo ves? Esto es nuestro, olvidate”, dice Darío en una pausa de su trabajo como cuidador de Espacios Verdes en el Paseo Marqués de Sobremonte, una plaza ubicada frente al Palacio de Tribunales.

Según la agencia Córdoba Turismo, el cielo en esta provincia está despejado o con nubosidad baja, en promedio, entre 160 y 190 días al año. El número es alto. Sin embargo, este muchacho de 43 años, que tiene puesta una campera negra de su querido Belgrano, lo dice con la convicción de un especialista que hace el análisis más sesudo. El color del cielo, el día en que una mujer (en este caso Beatriz Olave) dio a luz a su primer hijo (Rodrigo Bueno) o el momento exacto (24 minutos y 5 segundos, 24/5, la fecha de la final) en que Juan Carlos Olave le atajó el penal a Mariano Pavone en la Promoción del 2011. Son elementos de los que se agarran en Córdoba para creer con mayor seguridad en el final feliz con el que todos sueñan.

Todos coinciden en que el del domingo será el partido más importante en los 121 años de historia del Pirata. ¿Qué duda cabe? Por eso, los hinchas hacen fuerza como pueden. “Si ganamos, me tiño el pelo de celeste como el Chino (Zelarayán) y Rigoni después del clásico. No me importa nada. No es mucho igual, ¿no? Creo que vamos a ser más de uno”, promete Darío y se ríe mientras mira con complicidad a dos compañeros de trabajo que por timidez no quieren hablar.

En otro sector de la misma plaza, Lucas pasea a su perro, un bulldog francés con los ojos bien abiertos y la respiración agitada. Tiene 26 años y lleva puesto un jogging rojo con el escudo del club que tiene en vilo a buena parte de la provincia. Es uno de los afortunados que pudo conseguir entradas para él y dos amigos en el poco tiempo que pasó desde que se pusieron a la venta hasta que finalmente se agotaron.

Este joven, estudiante de Comercio Internacional en la Universidad Siglo XXI que está a pocas cuadras, promete caminar los 7 kilómetros que separan al estadio Mario Alberto Kempes, donde se jugará la final, del Gigante de Alberdi: “Ya lo tenemos planeado. Si ganamos, vamos caminando hasta Alberdi. Seguro que a alguno más arrastramos. Parece cerca, pero mirá que no tanto, eh. Y con un par de fernet encima ni te digo”. Su risa y su sonrisa son las de todos los hinchas de Belgrano. Están llenos de confianza.

“Creo que Belgrano tiene más equipo que River esta vez. Más equipo, no más figuras. River siempre es River, te tira con la categoría que tienen y eso es complicado, pero nos puede ir bien”, se aventura en un análisis Gastón, dueño de la vinoteca Saint Cugat, ubicada sobre la avenida Figueroa Alcorta que bordea el arroyo La Cañada.

“Puede ser el campeonato más importante que se le dé a Belgrano en su historia. Queremos ganar porque somos buenos: no por la suerte, que a veces acompaña, ni por una mano que nos ayude. Mi deseo es que los jugadores se dediquen a jugar, que no se metan en quilombos, que jueguen limpio”, completa.

Su promesa viene en forma de promoción de venta. Es que el local que él maneja comercializa el vino “Belgrano campeón histórico”, que produjo la bodega Terra Camiare en asociación con el propio club cordobés luego del título y ascenso a la Primera División en 2022. ¿Cuál es la promesa, entonces? “Si Belgrano sale campeón, dijimos que quienes compren este vino antes de la final podrán retirar otro gratis a partir del lunes. O del martes, mejor dicho, porque el lunes es feriado”.

Cristian, de 32 años, maneja los nervios como puede. No estará en el Kempes, pero asegura que llegará temprano al banderazo que se hará el sábado por la tarde con los jugadores presentes en el Gigante. Su Elijo creer no fue tan mencionado hasta el momento: “Fijate que en el 78 ganamos la liga cordobesa y la Selección fue campeona del mundo. En el 86, lo mismo con el Torneo del Interior. Y en 2022, la Primera Nacional y el ascenso a Primera. Se nos tiene que dar este año. Con Belgrano y con la Scaloneta”.

Nadie podrá negar que esta asociación es un tanto rebuscada. Tampoco quitarle la ilusión que desborda a todos en Alberdi. “¿Una promesa? Un tatuaje. No tengo ninguno, pero en este caso creo que me lo haría. La fecha, el escudo, la cara del Ruso (Zielinski), algo. Va a ser para toda la vida”, sueña Cristian como sueñan todos los Piratas.