‘Macondo York’, la mirada de un García Márquez agobiado por la Gran Manzana

‘Macondo York’, la mirada de un García Márquez agobiado por la Gran Manzana


Pocos asocian a Gabriel García Márquez con la selva de asfalto de Nueva York. La memoria colectiva ubica al Nobel en la calidez de México, el bullicio de Barranquilla o la elegancia de Barcelona. Pero para el diseñador gráfico y autor colombiano Iván Onatra, la Gran Manzana fue un escenario crucial —y a veces olvidado— en la vida del escritor colombiano. Ese paso por la ciudad que nunca duerme cobra vida en el libro gráfico Macondo York, el proyecto de Onatra que explora una relación de “amor y odio” que duró seis meses, cuando ‘Gabo’ trabajó como periodista para la agencia Prensa Latina.

Fue una estancia marcada por la frustración, que finalmente lo llevó a salir de la ciudad hacia México. Según Onatra, este viaje fue el puente definitivo: cinco años después de esa experiencia agobiante en Nueva York, García Márquez imprimiría Cien años de soledad, la gran novela del boom y un éxito editorial permanente. Para Onatra, hay una conexión profunda entre ambos mundos. “Gabo vio este realismo mágico neoyorquino” y, aunque la ciudad lo abrumó, fue una semilla fundamental para su proceso creativo.

Macondo York no es un libro de fotografía convencional. Onatra, quien vive entre Nueva York y Colombia desde hace más de una década, define su obra como una “propuesta de diseño gráfico integral” que mezcla literatura, historia y tipografía. El origen visual del libro se remonta a un “safari tipográfico” realizado por Onatra en Brooklyn en 2014, donde descubrió que “las calles tienen vida”. Con su cámara no capturaba paisajes, sino mensajes urbanos efímeros: letreros, alcantarillas y vitrinas que son el verdadero rostro de la enorme urbe norteamericana.

La idea del libro surgió de un taller de la Fundación Gabo en Nueva York. Tras realizar testeos con maquetas, diseñó el título y la portada, viendo que el proyecto tenía gran potencial. Utilizó sus imágenes que recogen grafitis, letreros y frases de comercios para contar la relación de García Márquez con la ciudad. El resultado es un producto editorial hermoso, una obra hecha para entusiasmar a los amantes de los libros gráficos.

Cada página está acompañada con una cita del autor de El coronel no tiene quien le escriba. “Nueva York es el gran fenómeno del siglo XX, me resulta abrumadora”, escribió García Márquez. “Siempre tan desigual y siempre tan originalmente americana”, dijo. Recoge también la experiencia del autor, como las tiendas de música que descubrió en la calle 16: “Venden toda la música cubana y antillana vieja… Se consiguen verdaderas joyas”. O la relación con la gente de la ciudad: “En nueva York ya hablo, de entrada, español. Y todo el mundo me entiende”.

Para evitar las falsas frases atribuidas al autor en internet, Onatra dice que trabajó con la Fundación Gabo para asegurar que cada cita incluida esté curada y validada. El libro abre con una frase de García Márquez que resume la esencia del proyecto: “La fotografía será el mejor testigo de la historia”. “Siempre he tenido fotografías desde que estoy en el colegio. Nunca viví de la fotografía, pero siempre he estado con la cámara conmigo. No hay un momento en un viaje mío que no tenga una cámara. Y tomé un curso de un safari tipo gráfico con la School of Visual Arts de Nueva York que consistía en buscar letreros por todo Brooklyn. Y de ahí dije: ‘Oh, las calles tienen vida’. Y a partir de ahí empecé a tomar fotos de la calle sin saber para qué en concreto. Algún día, dije, las voy a utilizar”, cuenta Onatra

Una experiencia sensorial

Onatra presentó el libro el viernes en el Festival Centroamérica Cuenta, que estos días se celebra con más de 80 autores en Panamá. Asegura en entrevista con este periódico tras la presentación que el impacto de Macondo York ha trascendido el papel, porque ha organizado también exposiciones de gran formato en lugares como la Casa de Nariño y la Filbo, en Bogotá, donde se presentaron 88 paneles. En el Hay Festival, la obra se transformó en una experiencia olfativa y auditiva, incluyendo un perfume especial llamado Limón de Oro y una banda sonora que mezclaba sonidos neoyorquinos con la atmósfera de Macondo, la mítica ciudad literaria de Cien años de soledad.

La recepción ha sido notable entre las nuevas audiencias. Onatra señala que la mezcla de dos potencias culturales como Gabo y Nueva York crea un “plus” que atrae incluso a quienes no conocen profundamente al autor. El libro es bilingüe y su estética urbana conecta con jóvenes que ven en el diseño y el arte callejero una forma de expresión vital.

El artista colombiano cuenta que Macondo York es solo el primer paso de lo que denomina una “trilogía neoyorquina”. Onatra ya trabaja en su siguiente entrega, Lorca York, que explorará las vivencias del poeta español Federico García Lorca en la ciudad bajo una rejilla gráfica de color “verde ácido”, continuando su misión de narrar Nueva York a través de la mirada de los grandes escritores hispanohablantes. Su idea es capturar la esencia de un proyecto que demuestra que, aunque los letreros de las calles desaparezcan en unos años, las palabras de un genio como García Márquez siguen hablándonos hoy mismo.