El piloto estadounidense Kyle Busch murió el jueves a los 41 años, en medio de una fuerte conmoción en el mundo del automovilismo. Según reveló este viernes The Associated Press, el corredor de NASCAR había presentado graves complicaciones de salud horas antes de su fallecimiento, entre ellas dificultad para respirar, sensación de sobrecalentamiento y episodios de tos con sangre.
La agencia estadounidense obtuvo el audio de una llamada al 911 realizada el miércoles desde el centro de entrenamiento de General Motors, en Concord, Carolina del Norte, donde Busch participaba de una sesión de pruebas en el simulador de Chevrolet. Allí, una persona que pidió asistencia médica describió el delicado cuadro del piloto.
“Tenemos a una persona con falta de aire, muy acalorada, cree que se va a desmayar y está expulsando un poco de sangre”, señaló el interlocutor al operador de emergencias, según el registro difundido por la Oficina del Sheriff del condado de Cabarrus.
De acuerdo con las fuentes consultadas por AP, Busch se descompensó dentro del complejo y quedó tendido en el piso de un baño, aunque permanecía consciente mientras aguardaba la llegada de los servicios de emergencia. Luego fue trasladado a un hospital de Charlotte.
Hasta el momento, no se informó oficialmente la causa de la muerte. Sin embargo, la familia del piloto había comunicado días atrás que Busch atravesaba una “enfermedad grave” y que había sido internado antes de la carrera Coca-Cola 600, una de las más importantes del calendario de NASCAR.
La noticia generó un fuerte impacto en el ambiente del automovilismo estadounidense. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, expresó sus condolencias en redes sociales: “Tuve la oportunidad de conocer a Kyle, uno de los mejores pilotos de NASCAR, durante la campaña de 2024. Usha y yo rezamos por él y su familia. Concédele, Señor, el descanso eterno”.
Mientras tanto, el clima gris y fresco que cubría el circuito de Charlotte parecía acompañar el luto en la categoría. En las pantallas del autódromo se proyectaron imágenes en homenaje a Busch, cuya ausencia marcará el fin de semana de competencia.
Christopher Bell, uno de los pilotos más cercanos al corredor fallecido, reconoció que será difícil volver a la pista sin él. “Va a ser muy extraño estar allí afuera sin Kyle. Pasará mucho tiempo antes de que las cosas vuelvan a sentirse normales”, afirmó.
Bell también reveló que había hablado con Busch días antes de su muerte y que lo había visto “completamente normal”. “Es un recordatorio muy duro de lo frágil que puede ser la vida”, agregó.
Busch venía de conseguir la última victoria de su carrera el fin de semana pasado en Dover, en la serie Trucks de NASCAR. Con ese triunfo alcanzó un total de 134 victorias en las tres divisiones nacionales de la categoría, récord absoluto en la historia de la competencia.








