El juez José Luis Calama ha pedido a las autoridades de Estados Unidos que faciliten a la Audiencia Nacional información sobre personas que figuran investigadas en el denominado caso Plus Ultra. Fuentes de la investigación han confirmado a EL PAÍS que el instructor ha adoptado esta decisión en el marco de una pieza separada que mantiene bajo secreto y en la que ahonda en las cuentas de los imputados en el extranjero.
El titular del Juzgado Central de Instrucción Número 4 ha acordado una comisión rogatoria en la que solicita el auxilio judicial a las autoridades estadounidenses. Esta medida se enmarca en el procedimiento en el que se investigan presuntas irregularidades vinculadas al rescate público de 53 millones de euros concedido a Plus Ultra en 2021. Esta semana se ha dado a conocer la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por su presunta participación en esta supuesta trama. El juez sitúa al exlíder de los socialistas como el presunto líder de “una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias” para “la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros”, principalmente de la compañía aérea que da nombre a la investigación.
En la resolución en la que se acordó la imputación de Zapatero, Calama reveló que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos había colaborado en la investigación. En concreto, aseguró que dicho órgano estadounidense había puesto a disposición de la Brigada Central de Investigación de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción española el contenido de la información intervenida en el móvil de uno de los investigados, el empresario Rodolfo Reyes Rojas.
El juez incluyó otras dos referencias a Estados Unidos en aquella resolución. La primera de ellas se encuentra en el epígrafe en el que aborda los presuntos “beneficiarios finales” de la trama, en el que señala directamente a Zapatero y los pagos que recibió de la consultora Análisis Relevante, clave en esta causa. Calama sospecha que esta consultora (que recibió pagos de Plus Ultra y realizó pagos al expresidente y su entorno) era supuestamente una tapadera. Al desgranar las transferencias recibidas por esta mercantil, el instructor destacó 37 pagos por un total de 649.552 euros realizados por Thinking Heads Group SL, que cuenta con una sucursal en Estados Unidos.
La segunda referencia figura en el apartado en el que el juez ahonda en la supuesta participación de la mercantil Sofgestor. Calama recalcó que la información tributaria disponible revela que “los principales clientes de Softgestor son sociedades radicadas en Estados Unidos con vínculos con Venezuela”. Precisamente este viernes, el instructor ha confirmado la personación del abogado de esta compañía que ya figura en la causa “en calidad de investigada”.
Ahora, fuentes del caso precisan a este periódico que el juez está interesado en seguir recibiendo colaboración de Estados Unidos para ahondar en las pesquisas que dirige en Madrid. Como ya publicó este periódico, el empresario investigado Julio Martínez Martínez tiene depositados en fondos bancarios en Miami (Estados Unidos). Se trata de un empresario alicantino que, además de ser el administrador único de Análisis Relevante, es amigo de running de Zapatero y administrador de la empresa que firmó un contrato con Plus Ultra para recibir una comisión del 1% del rescate a la aerolínea.
Los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional detuvieron a Martínez Martínez el pasado 11 de diciembre. Ese día también realizaron varios registros. Uno de los ordenadores que fue incautado contenía correspondencia con uno de los responsables de la cuenta en el extranjero. Fuentes de la investigación sostienen que se trata de una banca de inversión privada y que, aparentemente, este dinero se trasladó hace años desde Luxemburgo hasta Miami. Las mismas fuentes precisan que la cuenta tuvo actividad en 2025, cuando se realizaron movimientos de unos 200.000 euros. Por el momento, estos fondos de Estados Unidos no se vinculan al rescate a la aerolínea Plus Ultra.








