detuvieron a uno de los hijos de la docente asesinada en Mendoza

detuvieron a uno de los hijos de la docente asesinada en Mendoza

El caso de Margarita Gutiérrez, la docente jubilada que había sido hallada muerta en su casa de Mendoza con quemaduras de ácido en gran parte del cuerpo, tomó un giro en las últimas horas cuando la policía de esa provincia detuvo a uno de los tres hijos de la mujer. Esto mientras se siguen recabando medidas de prueba.

El detenido es David Enrique Demaldé Gutiérrez, de 46 años e hijo mayor de la víctima.

La mujer, de 72 años y viuda, vivía sola en una casa de calle Isaac Estrella, en el municipio de Junín, a 45 kilómetros de la ciudad de Mendoza. Era una familia muy reconocida en la localidad. La víctima incluso fue concejal por el Partido Demócrata durante un período. Margarita, de hecho, había sido homenajeada hace algunos años con un jardín de infantes bautizado con su nombre.

Margarita había tenido tres hijos junto a su marido, Enrique Demaldé: David, Mariano y Ever. Este último se dedicó al fútbol, donde fue asistente en varios cuerpos técnicos vinculados a Marcelo Bielsa.

David y Mariano, por su lado, se dedicaron a mantener negocios familiares. El primero de ellos, el mayor de los tres, además era psicólogo y tenía una tensa relación con la víctima, de acuerdo a la reconstrucción que pudo realizar el diario Los Andes.

Según trascendió, el hijo detenido tendría problemas de consumo de estupefacientes. Margarita además había logrado vender un Audi A1 y con ese dinero planeaba viajar a Europa. Ya estaba en los preparativos, e incluso había invitado a un familiar a que la acompañe en su recorrido.

Demaldé ya había sido trasladado este miércoles, esposado, a la sede del Cuerpo Médico Forense para realizarle un examen corporal y obtener distintas muestras.

La policía además incautó dos teléfonos celulares Samsung, una moto Royal Enfield Himalayan dominio A151LSU y una importante cantidad de municiones, cartuchos y vainas servidas de distintos calibres, entre ellos nueve milímetros, 22 largo, 22 corto y calibres 12, 16, 20 y 24.

El hallazgo del cuerpo se había producido el martes cerca de las 8, cuando la empleada doméstica llegó a limpiar la casa. Margarita vivía sola en su chalet, ya que su marido había fallecido años atrás.

Se sorprendió porque encontró el portón sin candado y la puerta principal abierta, además de un fuerte olor que salía desde adentro. Llegó a ver que la casa adentro estaba muy desordenada. Por ese motivo cruzó al microhospital, en la vereda de enfrente y avisó a la guardia de seguridad.

El cadáver estaba severamente dañado. Había sido rociado con algún tipo de ácido y estaba totalmente quemado de la cintura hacia arriba. Incluso, en algunas partes, el ácido había desintegrado gran parte de los tejidos y dañado la estructura ósea. Por eso se sospecha que el crimen podría haber ocurrido en la tarde del lunes. Creen que pudo haberse usado soda cáustica para quemar el cuerpo.

Los investigadores también analizaron registros de cámaras de seguridad de viviendas cercanas, y avanzaron con distintas medidas testimoniales antes de determinar la detención de uno de los tres hijos.