Colombia no se ha quedado quieta tras la decisión de Bolivia de expulsar a su embajadora, Elizabeth García. Unas 12 horas después de la decisión del Gobierno de La Paz, la Cancillería de Bogotá ha tomado una decisión idéntica. Pero lo ha hecho en tono diplomático, sin alto perfil. No lo ha anunciado el presidente Gustavo Petro por X, como ha ocurrido en el pasado con choques internacionales, sino que ha sido el Ministerio el encargado de enviar un breve comunicado, de cuatro párrafos, en el que reitera su disposición a mejorar la situación.








