Los vecinos la conocen como la calle de la bomba. En Canvis Nous, una callejuela de apenas 100 metros en un rincón del barcelonés barrio de la Ribera, se produjo una masacre hace ahora siglo y pico. El jueves de Corpus de 1896, una célula anarquista liderada (presuntamente) por un obrero local de origen marsellés arrojó un explosivo de fabricación casera al paso de una procesión matando a una docena de feligreses de la cercana parroquia de Santa Maria del Mar. Hoy, Canvis Nous es una calle de una placidez bovina y parcialmente gentrificada, en la que empiezan a proliferar las galerías de arte contemporáneo y las tiendas de servicios informáticos.
Canvis Nous, la bodega de Barcelona que reivindica el Born: “Por aquí ya casi no pasan turistas, nuestros clientes son gente local”








