Engranajes, magia y cuatro elencos: cómo se hace el gran espectáculo de Charlie y la fábrica de chocolate

Engranajes, magia y cuatro elencos: cómo se hace el gran espectáculo de Charlie y la fábrica de chocolate


Detrás de la fantasía azucarada de Willy Wonka opera una verdadera fábrica de éxitos teatrales donde nada queda librado al azar. Con la experiencia de haber convocado a medio millón de espectadores en propuestas previas como Matilda y School of Rock, las productoras MP y Osono, aliadas a Los Rottemberg se preparan para el gran acontecimiento teatral del invierno 2026: el estreno de Charlie y la Fábrica de Chocolate – El Show, protagonizado por Agustín “Rada” Aristarán junto a un elenco estelar que incluye a Mery del Cerro, Sebastián Almada, Dolores Ocampo, Denise Cotton, Sebastián Holz y Marcelo Albamonte.

“Nos pareció sano e interesante volver a abrir las puertas de nuestro búnker para que el periodismo pudiera espiar por el ojo de la cerradura la cocina del espectáculo”, destaca Carlos Rottemberg con el entusiasmo de quien maneja cifras históricas. Y es que el fenómeno ya es un hecho contundente: “A semanas del estreno, ya tenemos 14.560 entradas vendidas, superando ampliamente las marcas de nuestros proyectos anteriores a esta misma fecha”.
Este furor del público obligó a la producción a tomar una decisión de último momento: “En lugar de los tres elencos infantiles que habitualmente proponen estas mega producciones, hemos contratado a cuatro. La demanda es tan alta que salimos a la venta con tres funciones por día durante las vacaciones de invierno, de lunes a lunes”, anticipa el productor, asegurando además un tope comercial clave para cuidar el bolsillo familiar: una franja de entradas fijas a $ 30.000 hasta la última función del 2 de agosto. Sí, porque una vez más esta apuesta es por tiempo limitado.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Una puesta pensada para el público argentino

Aunque el musical está basado en la célebre novela de Roald Dahl y cuenta con la prestigiosa partitura y libreto de la versión del West End londinense de 2013, el equipo local remarca que no se trata de una réplica enlatada. “Salvo el libro y las canciones, todo lo que van a ver en el Gran Rex es 100 % argentino. No replicamos las fórmulas de afuera, armamos la obra dialogando directamente con nuestro público”, explica el director adjunto Marcelo Caballero, a cargo de coordinar el colosal equipo creativo que encabeza Ariel del Mastro junto a la coreógrafa Carolina González y el escenógrafo José Ponce Aragón.

0517_charlie

La propuesta estética promete estar a la altura de la grandilocuencia que evoca el texto original. “Es el material más desafiante que nos tocó encarar en los últimos 10 años por el nivel de ritmo, efectos y sorpresas visuales. La puesta se desarrolló pensando en que tenía que equiparar la ilusión y el sueño de Charlie”, confiesa el director.
Esa búsqueda conllevó una profunda reinterpretación de los personajes icónicos. El look de Willy Wonka, por ejemplo, romperá con las estéticas cinematográficas de Gene Wilder, Johnny Depp o Timothée Chalamet. “Para nosotros Wonka es un nene eterno atrapado en el cuerpo de un adulto. Juega a disfrazarse de lo que él cree que es el CEO de una empresa, se pone la galera y el bastón como si armara un personaje de Monopoly, con colores estridentes y un corte de pelo rarísimo”, adelanta Caballero. ¿Y el gran enigma de los icónicos Umpalumpas? “Son el secreto mejor guardado de la obra. Fantaseamos mucho con ellos y visualmente son espectaculares; no van a poder creer cómo se logró esa participación”.

La maquinaria secreta detrás del escenario

Para que la magia suceda en tiempo y forma sin que el espectador perciba los trucos, la precisión técnica debe ser milimétrica. Ese es el terreno de Micaela Monti, stage manager del espectáculo, quien califica el desafío como “un estrés hermoso lleno de adrenalina. Buscamos superarnos año a año. En esta oportunidad la propuesta es mucho más espectacular y dinámica: hay una cantidad imponente de elementos que suben, bajan y carros completamente automatizados que entran y salen solos de escena“, describe sobre la ingeniería que se montará de forma definitiva en el teatro a partir del 20 de mayo.
La obra tendrá una duración ágil de entre 1 hora 35 y 1 hora 40 minutos sin intervalos, una decisión estratégica orientada al público infantil, lo que exige un ritmo vertiginoso tras bambalinas. “Al tener jornadas de tres funciones, apenas baja el telón comienza una carrera contra el reloj en el backstage. El equipo de técnicos, utileros y vestuaristas debe resetear la escenografía por completo y reponer la utilería mientras los actores descansan”.

0517_charlie

El despliegue técnico involucrará entre 25 y 30 artistas en escena, lo que demanda un diseño de sonido blindado para evitar imprevistos. “El manejo de los micrófonos, con tanta gente en movimiento, es sumamente complejo. Personajes clave como Wonka y Charlie llevan un sistema doble de micrófonos en paralelo. Si llega a fallar una señal o una batería, el segundo está activo al toque para que la función no se detenga”, revela la stage manager.
Con el objetivo de romper la pantalla y generar una experiencia inmersiva, la producción adelantó que la acción no se limitará al escenario: los personajes invadirán los pasillos del teatro interactuando de cerca con la platea, coronando la obra con un gran despliegue visual que promete sorprender a los espectadores sobre sus cabezas. La maquinaria ya está en marcha, lista para demostrar que la ilusión y el método riguroso son la combinación perfecta para dar vida a la fábrica más famosa del mundo. 
Con funciones a partir del 4 de junio en el Teatro Gran Rex (Av. Corrientes 860, CABA) encontrá acá más info sobre las entradas.