Tiene un tatuaje de Huracán y fue determinante para que Argentinos elimine al Globo :: Olé

Tiene un tatuaje de Huracán y fue determinante para que Argentinos elimine al Globo :: Olé


12/05/2026 23:46hs.

Tiene las siglas CAH tatuadas en la nuca. Es confeso hincha. Surgió de las Inferiores del club, pero apenas pudo disputar cuatro partidos en Primera entre 2016 y 2017. Y ahora, fue determinante para que Argentinos elimine justamente a Huracán: Tomás Molina, cuando se iniciaba el tiempo suplementario, le convirtió de cabeza al club del cual es hincha y le ahogó las ilusiones de ser campeón en este Apertura luego del batacazo ante Boca.

“Cuando era muy chico, me hice el tatuaje con las iniciales de Huracán. Fue una idea en conjunto con mi hermano”, explicó este goleador de 31 años en el 2021, en un diálogo con Por Siempre Globo. Sin embargo, las pulsaciones del encuentro y la importancia de su tanto lo llevaron a festejarlo desaforadamente de cara a los hinchas del Bicho, una situación radicalmente opuesta a la que había sucedido hace un par de semanas, cuando también le anotó al Globo por la última fecha de la fase regular en el Ducó y pidió perdón (fue el empate transitorio del 2-1 final).

De hecho, en esta historia de vaivenes, el año pasado le había tocado errar un penal contra Huracán por los octavos de final de la Copa Argentina. Una situación que lo llevó a ser algo criticado por un sector de los hinchas de Argentinos, más allá de haber sido una pieza determinante en el equipo que peleó ambos torneos locales hasta los cuartos de final y la propia Copa hasta la final (afortunadamente para él, terminó pasando de ronda).

Tomás Molina, verdugo de Huracán, tiene un tatuaje del Globo (Por Siempre Globo).

Esta vez, su cuarto grito en el año (producción más baja que en el 2025, cuando convirtió 17) no solo fue clave, sino que tuvo su sello: tras una buena jugada que mutó de la izquierda a la derecha, Lozano le tiró un centro muy preciso y él, astutamente, fue a espaldas de Blondel para ganarle cómodamente y meter un cabezazo al ángulo que fue imposible para cualquier esfuerzo de Galíndez. “Sé que a los laterales les suele costar cuando llegás a sus espaldas”, contó post partido.

“Es difícil explicar las sensaciones, me sale del alma haberlo gritado así. Sabía que era difícil que no pudiera gritarlo, le pido perdón a mi familia, aunque creo que están contentos. La sensación de hacer un gol en esta instancia y para ganar es única. Estoy en Argentinos y feliz de estar acá. Mi viejo capaz tiene sensaciones encontradas, pero quiere lo mejor para mí”, dijo.

El gol de Molina a Huracán